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Quiero esto en mi Blog!

domingo, 10 de octubre de 2010

Voy creciendo

Ya que el internet me permite emitir mi opinión, esperando que alguien lo lea e interactúe conmigo discrepando o concordando, escribiré este artículo, sin pretender aparecer como el “salva patria” ni mucho menos.

Leyendo cuantos materiales sobre política y sociedad cae frente a mis ojos, voy formándome opiniones absolutamente distintas a las que traje en mi bagaje de comunicador inmaduro e impulsivo. Hoy ya no diabolizo ideologías ni me inclino demasiado por ninguna, trato de buscar un punto de equilibrio entre todas las ideas políticas vigentes en el mundo, busco entender el contexto actual e histórico de lo que pasa políticamente a mi alrededor, todavía me equivoco en algunas percepciones, pero ya sé cómo buscar referencias periodísticas que me conduzcan hacia la posible verdad. Aquí tengo la oportunidad de leer todos los periódicos, paraguayos y extranjeros, eso me abre un abanico de opiniones e informaciones que me permiten aprender ciertas cosas que antes ni soñaba.

Por ejemplo, aquí comienza el verdadero motivo de este escrito, me doy cuenta que lo que falta en nuestro país es DEFINIR Y PONER EN PRACTICA las diferentes funciones de la administración de la cosa pública (como un todo).

Primero me gustaría definir al ESTADO como una empresa donde el ciudadano, en uso de sus facultades cívicas, tiene voz y voto, con derechos y obligaciones insoslayables.

Para que estos derechos y obligaciones sean bien cumplidas los ciudadanos necesitan “organizarse” en agrupaciones según sus ideologías de modo que cada “sector” pueda “defender sus ideas” frente a las de los otros sectores sin herir los derechos de todos. Entonces ideamos los “Partidos políticos” (sectores de producción de recursos humanos) cuyas funciones deben ser la de FORMAR LIDERAZGOS en la búsqueda de imponer un sistema administrativo acorde a las metas deseadas y colocar a las personas claves y capaces en las secciones productivas, de marketing y ejecutivas, de modo que la “empresa” gane en dinámica productiva y beneficios socioeconómicos que deberán, a su vez, redundar réditos justos a cada ciudadano beneficiario de la figura del ESTADO.

En el Paraguay, los políticos no tienen la menor idea de lo que significa la palabra REPUBLICA: Del latín res publĭca (“cosa pública”), la república es una forma de organización del ESTADO. Yo quiero insistir sobre el punto “COSA PÚBLICA”, o sea que el ESTADO es de todos, no pertenece a un partido ni mucho menos a un determinado sector oligárquico.

Otra de las cosas que es necesario entender es que las funciones públicas, tal como son ejercidas en el Paraguay de hoy, no son “patrióticas” como quieren mostrarnos. Son funciones pagadas con altísimos salarios y carísimos privilegios a costa del sacrificio ciudadano. Por tanto el hecho de que hagan bien su trabajo no les da derecho a exigir aplausos ni premios posteriores, ambas cosas deben ser espontáneamente otorgadas por los ciudadanos si los creen merecedores. Sí están OBLIGADOS a aceptar las críticas y reproches sobre lo que están haciendo mal. Están obligados a justificar el salario que reciben del erario público (es decir el dinero del pueblo)

sábado, 9 de octubre de 2010

El problema de la soja en Paraguay

Hé aquí la razón por la cual soy contra la producción masiva y la expansión de la franja de producción de la soja.

Yo no me trago eso de la macro economía, que solo beneficia a unos poquísimos habitantes del Paraguay, la mayoría de ellos ni paraguayos son. (NdlR)

Esto lo recibí atravéz del nuevo grupo de yahoo de paraguayos migrantes al que me place pertenecer. Espacios como éste son los que nos harán crecer y defender nuestra querida tierra paraguaya.




Entre las muchas cosas que me preocupan sobre la situacion del Paraguay es el problema de la soja.

Aqui abajo les copio un ensayo y el subsiguiente intercambio muy interesante en Facebook entre dos amigos mios (Ben F., y Alejandro H.).

La soja en Paraguay

Por Ben F.

De un tiempo a esta parte estuve pensando sobre la industria de la soja en Paraguay y su conflicto con los campesinos paraguayos.

No es algo que me afecte, yo vivo fuera de Paraguay, el tema se me presenta solo a través de los diarios paraguayos que leo por internet, aunque a veces también sale en conversación con parientes y amigos, ninguno de los cuales viven en las zonas afectadas tampoco. Estas conversaciones nunca duran mucho, ellas se extinguen rápidamente en acuerdo anticipado ya que todos siempre estamos a favor de los productores de soja. De mi parte, mis convicciones capitalistas y libertarias me hacían estar naturalmente a favor desojeros y ganaderos porque en principio ellos son la gente que produce y exporta, y por lo tanto deben ser buenos para el Paraguay en todos los casos. Así de simple era el tema para mí.

Pero meses atrás vi un documental europeo que examinaba esa situación desde afuera en forma neutral y apolítica, entrevistando tanto a campesinos paraguayos desplazados como a los sojeros brasileños y las autoridades locales. El documental no quitó conclusiones, solamente presentaba el conflicto en sus variados aspectos, pero desde ese entonces, a medida que pienso y veo más sobre esto, estoy cambiando mi opinión de a poco. Ahora no estoy seguro que la industria de la soja, así como se da en Paraguay, sea bueno para el país.

El documental mostraba zonas en Paraguay que aparecían como un mar verde, con plantaciones de soja hasta donde el ojo puede ver, sin ningún árbol ni arbusto natural a decenas de kilómetros de distancia. Ya en 2007 2,4 millones de hectáreas de suelo paraguayo habían sido depravadas de toda fauna y flora natural y de otros cultivos para la sola producción de soja. La CámaraParaguaya Exportadora de Cereales y Oleaginosas (CPECO) anunció que el objetivo para 2008 es expandir elárea de siembra a cuatro millones de hectáreas. Como estamos ya en el 2010, pienso que ahora el mar verde ya debe ser océano. Un océano verde que es regado periódicamente con agroquímicos, donde no hay ni un árbol en que ni un loro pueda posarse, ni un arbusto siquiera, nada que no sea soja. Supongo que ni un tapití puede vivir allí. Desde el punto de vista ambiental la soja no parece nada bueno.

¿Pero qué digo? ¿A qué neoconservador capitalista libertario le importa eso? Dejemos de lado la ecología, hablemos solamente en términos económicos: Sólo entre enero y septiembre de 2008 la soja tuvo un ingreso de 1.284,5 millones de dólares. Es un buen ingreso. Los propios sojeros y los gobiernos colorados han dicho que la soja es una de las actividades más dinámicas de la economía nacional, al inyectar grandes cantidades de divisas.

Pero, ¿será cierto? ¿Es realmente una actividad dinámica en Paraguay? ¿Llega realmente a favorecer a muchos paraguayos esos enormes ingresos? ¿Crea buenas ocupaciones esta industria? ¿O por lo menos, produce el "trickle-down economics", o sea, el derrame económico del Reaganomics?; es decir, ¿cae algo para la clase media por lo menos, aunque no llegue a los pobres? ¿Cuál es la realidad?

La realidad es que el cultivo de la soja es que es una industria altamente mecanizada que requiere muy poca mano de obra. Con sus tractores y máquinas cosechadores los propietarios no necesitan más que a sus propios familiares para explotar muchas hectáreas, por lo tanto no es una fuente de trabajo para la población en general.

Tampoco hay mucho trabajo en valor agregado en Paraguay, ya que el Paraguay sólo vende el producto al natural. Son las multinacionales como Archer-Daniels-Midland (ADM) quienes ganan en el transporte y procesado de soja paraguaya, dando empleo a asiáticos, ya que allí se procesa y consume la soja paraguaya.

Entretanto, la materia prima, la semilla, se compra de Monsanto, otra multinacional. Los fertilizantes y químicos también son producidas por multinacionales como Monsanto, seguramente producidos en el Brasil. Los tractores y otros implementos mecánicos son también importados del extranjero. Todas las cosas necesarias para esta industria son importadas. El Paraguay sólo provee el suelo y el agua, que son los que absorben todos los residuos contaminantes.

En cuanto a impuestos, la "materia prima" está generalmente libre de impuestos de importación, así que el gobierno casi nada recauda con la importación de la semilla, los químicos y los tractores. La exportación tampoco tiene gran cosa en impuestos, apenas un irrisorio 1,5% sobre un precio prefijado que no es el precisamente el cotizado en el mercado. Y como tampoco hay impuesto a la renta personal en Paraguay, el resultado es que los miles de millones de dólares de ingresos de la soja sólo benefician al grupo de sojeros en Paraguay en forma casi libre de impuestos, y a las multinacionales extranjeras que proveen la materia prima.

El resto de los paraguayos se beneficia my poco o nada, ya que no hay trabajo en la creación de la materia prima, ni en cosecha, ni en valor agregado. El estado no recauda mucho ni en las importaciones ni en las exportaciones, ni en impuesto a la renta tampoco, pero el estado debe mantener los caminos, los silos y los puertos por donde circula la soja. Mientras tanto, los paraguayos que compran gasolina subsidian el gasoil de los tractores y camiones que se usan en la industria de la soja.

Y no sólo que la soja no crea trabajos, sino que por cada hectárea de algodón u hortalizas o legumbres o cultivos frutales que se muda a la soja, se pierde el trabajo manual que estas plantaciones requerían. La soja crea muchas ganancias para unos pocos, y gran desocupación para muchos, a quienes algunos sociólogos designan como "refugiados del modelo agroexportador sojero." La mayoría de estos campesinos desplazados son atraídos por ideologías de izquierda. Algunos inclusive apoyan y otros se unen a grupos de terroristas de izquierda como el EPP.

Las multinacionales han identificado que la gran zona que abarca desde Entre Rios en Argentina, pasando por la región Occidental del Paraguay a gran parte del sur de Brasil, como el mejor lugar de sudamérica para expandir su industria. Allí los productores son alentados, asesorados y financiados por "asociaciones de productores" creados y patrocinados por estas multinacionales. Nada de esto suena mal pero el problema es que esta interferencia externa estaría solamente alineada con el interés económico de las corporaciones y no necesariamente con el interés nacional del Paraguay. Es muy posible que estas corporaciones creen grandes ventajas artificiales para la soja a corto plazo en detrimento de cultivos más tradicionales, para desplazarlos, ya que a estas empresas no les importa que el desplazamiento de cultivos tradicionales cause desocupación y disturbios sociales en Sudamérica, lo único que les importa es atender a la creciente demanda asiática, porque allí está su negocio.

Una situación así ya sería netamente mala para el país si los cultivadores fuesen paraguayos, pero ni siquiera lo son. Sin ninguna intensión de caer en la xenofobia y sin ningún espíritu antibrasileño, hay que mencionar que los sojeros son en su gran mayoría esos que llamamos "brasiguayos," inmigrantes brasileños que, según tengo entendido, al contrario que inmigrantes anteriores de lugares más lejanos, no se "paraguayisan" sino sino que simplemente siguen sus vidas brasileñas como si no han salido nunca del Brasil. Es decir, ellos viven en portugués, escuchan música brasileña, y también supongo que ahorran su dinero en bancos brasileños que invierten en préstamos en Brasil que les queda bien cerca, y no en Paraguay. Así que el Paraguay tampoco se beneficiaría de sus ahorros bancarios. De ser así el "tricle-down" es nulo.

Para los sojeros brasileños esta es una situación genial, ganan mucho más que si hubiesen cultivado en Brasil porque allí estarían pagando buenos impuestos, y eso sin mencionar que sus terrenos lo han conseguido a mucho más bajo precio de lo que les hubiese costado Brasil, la mayoríade los cuales no han sido comprados con dinero que trajeron del Brasil sino con las ganancias que ellos obtuvieron en Paraguay. Además, los habrían comprado en forma coaccionada a campesinos paraguayos.

¿Cómo que "en forma coaccionada"?, se estarán preguntado. El cuentito, según lo pienso, sería algo así: Un agricultor paraguayo tenía un campito donde vivía de su cultivo de hileras de lechugas, zanahorias, calabazas, tomates y otras verduras plantadas entre viejos árboles frutales de varios tipos. Ciertamente era bien pobre pero vivía sin hambre ni polución química. Luego llega un brasileño que tiene tractores y agroquímicos, quien le propone alquilar su terreno por un monto superior a lo que él obtiene cultivando su terreno en forma manual. Aceptado el ofrecimiento, el brasileño arrasa los árboles y planta soja en ese terreno y el campesino paraguayo vive de esa renta del alquiler, y por lo tanto ya no cultiva pero gana más que antes; con la renta del brasileño incluso tiene para su tele y su moto, y así aparentemente está mejor. La misma cosa ocurre con los demás vecinos de los cuales el brasileño ha arrendado otros campos adyacentes y ha extendido su cultivo alquilando más y más terrenos a medida que ganaba más y podía comprar más tractores e invitar a más familiares suyos del Brasil a que vengan a trabajar en el cultivo de soja con él. Luego llega el momento que el brasileño ya arrienda todos los terrenos en la zona, y ahora le dice al campesino que ya no le va a alquilar más el terreno, que solamente quiere comprarlo. El campesino paraguayo por su parte no puede ofrecer a otro porque éste es el único sojero en la zona, así que si no se lo vende, se queda sin la entrada del alquiler y deberá volver a la vida de subsistencia con cultivo manual de calabazas y cosas así, pero la perspectiva de ese retroceso no es nada apetecible, sobre todo ahora que sus árboles frutales están todos derribados, nuevas plantas frutales tardarían años en tener las frutas con las que antes contaba cada año, así que no le queda otra opción mas que vender su terreno al Brasileño. De esta forma, aunque el brasileño le pague un monto justo, al precio del mercado, la realidad es que la venta en ha sido en esta manera coaccionada. Ahora el campesino ciertamente tiene el dinero de la venta pero no sabe en qué invertir y termina gastándolo todo, pasando a ser otro pobre paraguayo "sin tierra" más.

Esta historia se repite con todos los campesinos paraguayos de la zona, hasta que el brasileño compra todos los terrenos que puede cultivar él con su extendida familia. Al final, hasta los que no quisieron arrendarle terminan vendiendo sus tierras cuando éstas se ven rodeadas de kilómetros y kilómetros de de soja, con aviones regando pesticidas y fungicidas a su alrededor. Así,miles de campesinos paraguayos han tenido que vender sus tierras y mudarse, desplazados como por una inundación verde que sigue creciendo y que solo da lugar, trabajo y ganancias a los brasileños en tractores.Los campesinos paraguayos, los árboles frutales, los loros, hasta los tapitíes que los campesinos maldecían cuando se servían de sus cultivos de zanahorias y otros vegetales, todos fueron removidos. Las calabazas, naranjas, mangos que antes crecían en ese terreno hoy el Paraguay importa del Brasil.

Pero el productor sojero está super bien. Compró la tierra mucho más barato que lo que le costaría en Brasil y no tiene que pagar los impuestos que tendría en Brasil. Tampoco tiene que adecuarse a la regulación brasileña, en Paraguay se puede cosechar al máximo con el máximo de polución química sin temor a multas ni penas carcelarias como recibiría en Brasil si usara los mismos químicos prohibidos que puede conseguir barato en Paraguay. Y lo que gana lleva a depositar al Brasil, que es donde tiene su "parentela," donde compra sus artículos domésticos y de trabajo, junto con la música brasileña que escucha y los videos que mira, y adonde seguramente enviará a sus hijos a que se eduquen y a donde seguramente retornará cuando sea viejo.

Esta situación da para pensar. ¿Si estos sojeros siguen prosperando y siguen viniendo, desplazando más aún a campesinos paraguayos, qué podría ocurrir? ¿Guerrilla? ¿Revolución? ¿No les asusta a los paraguayos que el Brasil en el futuro, inclusive medio sin querer,como que repitiendo la historia de Texas, defendiendo a los brasileños en Paraguay, pueda terminar con un estado más, un estado compuesto de lo que ahora son los departamentos de Amambay, Canendiyú, Alto Paraná, la parte Norte de Concepción, con partes de San Pedro, Cazapá y Caaguazú? ¿Cómo Se llamaría ese estado? Bien podría llamarse "Estado Brasileiro do Guaira," o "Soja Grande do Sul" o "Matto Morto por Soja."

¿Y si, por el contrario, los sojeros no prosperan al final? ¿Qué pasará con ellos si luego de años de explotación la tierra ya no dá más, ya sea por cambio climático o, más probablemente, por el abuso de tan extenso monocultivo dependiente de agroquímicos? ¿Se quedarían a enfrentar el problema con los paraguayos, o se mudarían de vuelta al Brasil a vivir confortablemente de sus ahorros, dejando a un Paraguay árido, sin árboles y totalmente contaminado, con periódicas tormentas de arena tóxica?...

...Bueno, ya me extralimité. No era mi intención divagar a escenarios sojapocalípticos para un 2012 paraguayo. La cuestión es que el tema da para pensar, no es cosa de estar automáticamente al lados de los sojeros.

viernes, 8 de octubre de 2010

CUANDO YO APLAUDI LA DICTADURA: Léanlo por favor

Por Marzha Navarro

Con mucho pesar e inmensa vergüenza, confieso que ya fui idiota útil de la derecha. Doblemente idiota porque lo era de los militares brasileños quienes a su vez eran idiotas de los militares estadounidenses.

Explico, no justifico. Desde niña en la primaria recibimos tremendos lavados cerebrales, escuchábamos bellísimos discursos nacionalistas, sobre la fortaleza, las riquezas y la belleza de nuestra patria, Brasil, MAYOR DEL MUNDO, cada vez mejor, cada vez mayor.

Teníamos tanto orgullo, creíamos que el progreso estaba en marcha aceleradamente, nuestro himno, nuestra bandera, nuestras Fuerzas Armadas, las exportaciones, la democracia, el producto brasileño, todo era maravilloso, pero… aaahhh

¡¡CUIDADO!! Existe un peligro, los comunistas. Así decían

“Son bestias locas que solo quieren destruir y quieren acabar con todo. Son terroristas, criminales, asesinos y subversivos, gente enferma. Son los enemigos de la patria, enemigos del Brasil.” Y Agregaban,

“Por suerte no estamos solos en la defensa de la patria, tenemos mucha ayuda y apoyo de países amigos y aliados, Estados Unidos, Chile, Bolivia, Paraguay, Uruguay y muchos otros.

Tenemos que estar en constante alerta, es obligación de todos” -

Así dijo un profesor en mi colegio.

A pesar de que, cada tres meses, de visita a Brasilia, mi abuelo, judío español, en voz baja, como un secreto me decía – “todo esto es una gran farsa, en Brasil hay esclavitud, hay ignorancia y mucha miseria y aquí la única solución es el socialismo”. Tengo una cinta donde el me dejo grabada esta opinión.

Era muy niña y entendía a medias…

Ya en la secundaria algunos profesores, principalmente de Geografía (no por coincidencia, porque geografía no es solo mapas) eran los mas despiertos, eran también muy valientes o suicidas, quienes en ocasiones nos alertaban que los militares mentían.

Luego, por lo menos yo, notaba que estos profesores desaparecieron y preguntaba por ellos, la respuesta era apenas que salieron del colegio,… después de muchos años vengo a entender que posiblemente los arrestaron!!!

……….

Las bombas esparcidas por el Brasil eran verdaderas, me acuerdo muy bien, una en los correos; Hubo un kiosco reventado y se decía que era porque vendía el Diario La Hora del Pueblo;

Y otra en la OAB, Ordem dos Advogados do Brasil (Colegio de Abogados) esta fue mas chocante - la secretaria murió y la televisión nos mostró una victima que sobrevivió, un Señor cuyos brazos volaron. Supimos también de bombas en los países vecinos, en Uruguay por ejemplo decían que explotaron un ómnibus escolar, y mataron a muchas criaturas inocentes!!

Los discursos y la seriedad de los diversos Generales, Humberto de Alentar Castelo Branco, Emilio Garrastazu Médice, Artur da Costa e Silva, ERNESTO GEISEL!! Jamás dudaría de ellos, eran mi orgullo y mi seguridad y si ellos afirmaban que los gobernantes de los países vecinos eran nuestros amigos y aliados en la urgente defensa de nuestra patria, yo les creía!! Creía ciegamente!!

Para mi Stroessner y Pinochet eran amigos. Les tenía mucho respeto.

Mi Papá no hablaba de política, única vez fue cuando nos aconsejo a no tomar coca cola porque los americanos hacían campaña “contra nuestro café” , y nos decía para prestigiar el guaraná, “nuestra gaseosa”.

Mi mamá tampoco acotaba nada sobre el tema, la única vez que me enseño algo de “política” , fue cuando me alertó que los presidentes son seres humanos como cualquier otro, que van al baño, que duermen y se enferman, creo que yo tendía a idolatrarlos por eso me lo advirtió. Pero nunca deje de escribirles cartas dando ideas de cómo tener un país cada vez mejor. Esto sí, siempre también pensando en como acabar con la pobreza.

Ser informante

Un día, todavía en Brasil, tuve la oportunidad de ser informante y casi lo fui, tenia ya 19 años y la suerte fue que antes hable con mi esposo (paraguayo) y el me dijo: “NO LO HAGAS PORQUE PENSAR DIFERENTE NO ES CRIMEN” – si hubiese delatado, lo que vi y escuché, hoy, aquellos 8 señores honorabilísimos, que se organizaban políticamente en contra de los militares, estarían destruidos, discapacitados, desaparecidos o muertos. Que suerte tuve de no hacerlo…fue realmente una gran suerte que no lo haya hecho!! Reitero.

La información popular era mucho mas importante de lo que muchos creen, era la base del sistema. Esta realidad se conoce mas en Paraguay, (con los pyragues) en Brasil no se sabia nada de esto! Y hasta creo que muchos informaron sin saber bien lo que hacían.

Hoy entiendo que la educación en Derechos Humanos es importantísima y elemental para que nunca mas ocurra algo similar como este flagelo llamado OPERACIÓN CÓNDOR. Aconteció y fue muy dura. Y dicen que, es de autoría intelectual norteamericana, liderada por Brasil. Los pueblos de los países más poderosos del mundo tienen que saber, la humanidad debe saber que hubo muchos holocaustos en el mundo y el sistema continua!! Hay muchos vestigios de verticalismos, de radicalismos, de fundamentalismo y extremismos.

Y como dice mi esposo, (Doctor Oscar Llanes), los Derechos Humanos no pueden mas ser mencionados solo cuando ocurre violaciones, tiene que estar presente en la vida de todos siempre, desde la infancia, para evitar.

Y yo pido perdón a todas las victimas, por haber sido estúpida. Por haber aplaudido a los gobiernos militares, por haber sido tan orgullosa y cretinamente de la derecha.

Agradezco la suerte de no haber delatado a nadie, y al contrario, haber podido ayudar a mucha gente. Mi esposo, diplomático paraguayo, de carrera, con mas de 40 años de servicios, aguanto mucha presión negativa de los militares debido a su alta intelectualidad, lectura y cultura, muchas veces tuvo ganas de renunciar, pero siempre me decía “soy mas útil dentro que fuera”. Mucha gente de las listas negras fue apoyada, defendida y protegida por nosotros, tenemos varios testimonios de brasileños y a paraguayos.

Hoy también entendemos que el peligro que corríamos ayudando a aquella gente toda, súper perseguidas, pues fue mucho mas trágico y cruel de lo pensábamos.

Cuando fuimos trasladados a México, una querida amiga, Doña Carmen Miranda, la Mamá de Arturo Fleitas, muy emocionada , nos dijo, allá esta mi hijo, pero no lo busquen es muy peligroso para ustedes… yo no entendía, ni creía tan peligroso así, lo busque y lo encontré, lo llevamos a nuestra casa y le hicimos hablar con ella, desde nuestro teléfono, después de años sin saber nada de su hijo y solo sabiendo por rumores que se encontraba bien, lo buscamos en todos los grupos de teatro del país hasta que lo encontramos y nos quedamos súper amigos hasta hoy. Este es solo un ejemplo entre varios.

Hoy comprendo perfectamente el alcance de los Derechos Humanos, y colaboro en todo lo que puedo, aprendí muchísimo con el señor Federico Tatter. Una victima y gran experto en su estudio y práctica.

Me siento muy molesta al ver la cantidad de oportunistas y falsos activistas de los Derechos Humanos en el escenario del mundo, antes cómplices de la dictadura, hoy metidos de lleno en este emprendimiento, sin por lo menos pasar por una auto revisión, un mea culpa, un pedido de perdón. Creo que están para blindarse, para esconder sus culpas, otros para ganar dinero, porque “Derechos Humanos” está de moda, o trafico de influencias, en fin están transformando la tarea en una demagógica industria.

La gran intelectual mexicana Emma Godoy dijo que no es vergüenza pasar de la derecha a la izquierda. Yo no se de que lado estoy. Hoy, paraguaya naturalizada por convicción y por amor, solo se que quiero el bienestar para todos, para los ricos y para los pobres y que la clase media sea la mas fuerte.

PERO, aquí me queda una pregunta: ¿¡¡ QUIEN TIRABA LAS BOMBAS?!!

miércoles, 6 de octubre de 2010

Para cambiar el País

Los paraguayos que residimos en el exterior y nos mantenemos informados de lo que pasa en nuestro país reflexionamos y hacemos “comparaciones”, esa es la razón por la cual sacamos conclusiones diferentes y podemos aportar ideas diferentes a quienes están dentro del país.

Es más que evidente que no podemos, ni pretendemos, “solucionar el problema”. Solo queremos aportar ideas que puedan servir de punto de referencia, aun cuando “no sea LA verdad”.

Cuando uno no vive dentro del problema y no es el protagonista directo de la situación, es muy difícil que pueda sentir y precisar con exactitud la dimensión del problema. Sin embargo, por aquello de la experiencia cognitiva, uno puede hacer comparaciones, relacionar los hechos y sacar alguna conclusión. Para ello necesitamos de REFERENCIAS, es decir actos y hechos similares, sean con los mismos, o con otros, personajes y escenarios.

Los que conocemos a nuestros parlamentarios y toda “la maquinaria política paraguaya” no nos extrañamos cuando dicen los disparates que dicen, ni siquiera nos extraña el enfoque que le dan los medios de comunicación. Estamos habituados a ello, no hemos vivido ni leído otra cosa en décadas. A pesar de que ya hay conexión a internet en nuestro país, mucha gente aun no ha aprendido a usarla en su debida forma, todavía no sabe sacarle el máximo provecho, usa la internet de la misma forma que “usa” los medios de comunicación televisivo, radial o impreso: solo para divertirse. Informarse le resulta aburrido. Hacer una compilación de hechos relacionados a determinados personajes claves de la política con miras a formarse una opinión ya le resulta más complicado aun.

Esa es la razón por la cual nuestro parlamento sigue albergando a gente incompetente, inescrupulosa y mediocre, incluido el 95% de toda la máquina burocrática vigente en el país.

Si queremos cambiar nuestro país tenemos que “tomar el toro por las astas” y buscar “aprender” una metodología distinta de formación cívica. Reeducarnos en nuestro cotidiano informativo y formativo. Debemos empezar por admitir nuestras debilidades y darle la prioridad necesaria.

Nuestro país necesita urgentemente de NUEVAS IDEAS, no solamente de nuevas personas ni de nuevas generaciones.

sábado, 2 de octubre de 2010

No podemos hablar de justicia

Justicia, una palabrita corta pero que representa TODO lo que un ESTADO necesita para fortalecerse y crecer.

La justicia no es apenas juzgar y condenar, justicia es el conjunto de elementos y reglas que deben ajustar la sana convivialidad de los habitantes de una ciudad, un departamento, UN PAIS, un continente; en síntesis el mundo.

Lastimosamente el ser humano nunca lo entendió así y un grupillo de personas lo usan para su propio provecho, en detrimento de la mayoría.

No se puede hablar de justicia en un país donde hay una educación clasista y discriminadora, no se puede hablar de justicia en u país donde una minoría absoluta detiene la propiedad sobre la mayor proporción de tierra dejando a una mayoría infinitamente abrumadora la ínfima parte de lo que sobra, peor aún, tierras que no sirven porque ya fueron explotadas y deforestadas.

No se puede hablar de justicia en un país donde el índice del PIB se mide por un producto que no deja beneficios a la clase pobre, que no deja moneda circulante en las manos de quienes realmente lo necesitan para “sobrevivir” y cuya renta va a parar a manos de quienes solo lo tienen para derrochar, especular y someter al pobre a sus caprichos.

No se puede hablar de justicia en un país donde se trafica influencias, para sacarle al iletrado sus pocos bienes para aumentar la del rico.

No se puede hablar de justicia en un país donde se socializan los daños o las deudas y se privatizan los lucros.

Por último, no se puede hablar de justicia en un país donde solo los corruptos y los “indiferentes” ocupan los espacios de poder. Porque los corruptos les roban a los pobres sus oportunidades y los “indiferentes” ni se inmutan ante tanta injusticia.

MarceloMartinessi presenta un cortometraje

Calle Última: El corto de la realidad

Fuente: Ultima Hora

El cineasta Marcelo Martinessi, la organización Luna Nueva, Don Bosco Róga y Callescuela filmaron un cortometraje, donde niños en situación de calle muestran su realidad, Calle última. Tras un año de trabajo y un guión hecho por los actores, el filme fue estrenado en Biarritz, Francia.



Historias contadas y escritas por sus propios protagonistas. Escenarios reales y actores que viven día a día entre autos, limosnas, pobreza y drogas; eso es lo que se puede ver en Calle Última, el cortometraje de Marcelo Martinessi que fue estrenado el miércoles pasado en Francia.

Cine de la calle. La idea de crear Calle Última surge de la necesidad de realizar un material audiovisual que mostrara la violencia a la que son sometidos niños, niñas y adolescentes en situación de calle, explotación sexual y otras condiciones de exclusión social.

Para lograrlo, se formó el proyecto Ludoca: un equipo de trabajo que nuclea al Grupo Luna Nueva, Don Bosco Róga y Callescuela, junto con Mira; la productora de Marcelo Martinessi. El guión fue escrito en los Talleres de cine Ludoca, por los participantes del proyecto "Derecho a una vida libre de violencia para niños, niñas y adolescentes en situación de calle, explotación sexual y otras condiciones de exclusión social".

El corto fue cofinanciado por la Unión Europea y contó con el apoyo de entidades como la Unicef, el Centro Cultural de España Juan de Salazar y otras organizaciones. Las grabaciones terminaron en diciembre del 2009 y la edición se realizó a comienzos del 2010.

"Fue un trabajo a largo plazo. Los chicos tuvieron un primer acercamiento con las cámaras y ellos escribieron el guión, crearon los diálogos y contaron sus vivencias. Lo único que hice fue armarlo", cuenta Martinessi.

Cruda realidad. La trama gira en torno a Miriam, una adolescente que vive con su madre, hermanos y el típico padrastro que se pasa ofendiéndola, porque va a la escuela en lugar de trabajar. Ubicada en el Mercado de Abasto, en las inmediaciones de Calle Última (Madame Lynch), Miriam debe luchar contra ese hombre, sus compañeros de escuela que la discriminan por no tener zapatos e incluso contra sus amigas, ya que una de ellas intenta meterla al mundo de la prostitución. Si bien su novio está envuelto en problemas; por robar, fumar crack y bailar hip hop en la calle para sobrevivir, es el único que le obsequia los mocasines que tanto desea para dejar de asistir a clases en zapatillas.

El documental dura 20 minutos y muestra a los niños actores contando cómo viven y también cómo se sintieron de ser las estrellas del material, en el que se atrevieron a hablar de sus vidas. "Fue divertido", relata uno. Miriam revela que se puso algo nerviosa y hasta cuenta que su hijo, un bebé de menos de un año, también actuó. Otro más osado dice que no podía creer que lo habían elegido para intervenir y, haciendo alusión a la escena en la que se los ve fumando crack, rescata que "ahora me quedé solo con el vicio del cigarrillo".

Según Martinessi: "Calle Última muestra a una niña que está a punto de abandonar la escuela. A partir de eso, entendemos todo lo que viven los niños de la calle y toda la violencia que sufren". En cuanto a la experiencia, el director aclara que fue diferente y muy linda. "Estos chicos tienen muchísimo que dar, son creativos y muy interesantes", cuenta emocionado. Marcelo les dio la oportunidad de ser, por un año entero, no solo actores, sino también guionistas y relatores de su cruda realidad.

Calle Última en el mundo. El cortometraje fue presentado en el Festival de Cine Latinoamericano de Biarritz, Francia, el 29 de setiembre pasado, después de haber sido uno de los que quedaron, entre los 10 seleccionados, y fueron exhibidos en la Sección Oficial de dicho evento.

En el 2009, el trabajo audiovisual Karai Norte de Martinessi, inspirado en Arribeño del Norte, el cuento de Carlos Villagra Marsal, fue galardonado como Mejor cortometraje iberoamericano en el Festival de Cine de Guadalajara. Este año, una vez más, el cineasta compatriota vuelve posicionar a nuestro país en el mundo audiovisual, demostrando esa realidad que muchos evaden levantando los vidrios de sus autos.

"Impresionante"

La conductora del programa De la claqueta, Denisse Hutter, explica que "apenas empezó el corto, con esa imagen cerrada de los pies de los chicos en el colegio, que se reían porque entre todos los mocasines recién lustrados había un par de zapatillas, supe que el nuevo trabajo no iba a quedarse atrás. Cuando terminó la proyección, no me quedaban dudas: Calle Última nos acerca a aquellos niños que hacen malabarismos en las esquinas, venden frutas y nos golpean el vidrio, muchas veces sin que nos dignemos a mirarlos. En el corto de Marcelo no solo los miramos, sino que entramos a sus casas, sus colegios, a su lucha por vivir y sobrevivir. Impresionante", calificó la conductora.

En Bahía

Marcelo Martinessi estuvo como jurado de la 37º Jornada Internacional de Cinema da Bahía, del 9 al 16 de setiembre. El año pasado, el cortometraje Karai Norte se llevó el premio máximo de este festival brasileño: el Glauber Rocha. Además, ganó en las categorías: Mejor film de ficción, Mejor director, Mejor guión de adaptación, Mejor actriz (Lidia de Cuevas) y Mejor sonido (Martín Grignaschi). Aquella vez, el jurado estuvo integrado por cineastas y periodistas de Alemania, Portugal, Italia y Brasil. Pero este año, Martinessi ya no fue juzgado, sino que pasó a integrar la mesa de seis examinadores.

  **Corrupción, pobreza y periodismo en Paraguay: un análisis desde las ciencias políticas** *Bajo lectura y construcción desde COPILOT ® ...