Translate - Traducir -Traduction

English French German Spain Italian Dutch Russian Portuguese Japanese Korean Arabic Chinese Simplified
Quiero esto en mi Blog!
Mostrando entradas con la etiqueta EE. UU.. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta EE. UU.. Mostrar todas las entradas

lunes, 5 de noviembre de 2012

Fin de la "Guerra contra el narcotráfico"


Robinson Salazar Pérez*. Sociólogo colombiano-mexicano de la Universidad
Autónoma de Sinaloa
GUERRA CONTRA EL NARCOTRÁFICO. ESTRATEGIA ESTADOUNIDENSE DE CONTENCIÓN EN
SUDAMÉRICA

La guerra preventiva cierra su ciclo, el discurso de lucha contra el
terrorismo se agotó, los hologramas del mal fueron diluyéndose, se ha
quitado el velo confeccionado desde oficinas y esferas de los "think tanks"
mediante la perseverancia de la denuncia, la claridad de las ideas y los
argumentos que poco a poco han derribado falacias y demuestran que las
denuncias, expuestas y defendidas, tienen bases y son incuestionables.

La crisis del neoliberalismo y el apetito de los bancos coadyuvó a
cerrar el capítulo de la guerra preventiva y pasar a la guerra contra el
narcotráfico: la administración del caos como estrategia exitosa para
desordenar las casillas del tablero internacional.

Estamos ante un nuevo horizonte de confrontación que exige articular las
variables que intervendrían en caso de un escenario bélico, dado que la
guerra presente tiene signos distintos en Siria, Colombia, las tensiones de
baja intensidad en el Cono Sur y, en particular, enVenezuela.

Guerra contra el narcotráfico

Los avances en materia de recuperación del papel del Estado en
Sudamérica son significativos: la revolución bolivariana en Venezuela,
acompañada por los procesos ecuatoriano y boliviano, han alterado el cuadro
de dominación de Estados Unidos e incluso, cambiaron las formas de operar
de las multinacionales, que debieron negociar mecanismos de trabajo
distintos a los tradicionales, con beneficios para los países mencionados,
mejorando sus políticas públicas.

Los gobiernos de los tres países, además de Brasil y Argentina, cuyos
intereses tienen contradicciones con los propósitos manifiestos de la Casa
Blanca en el Cono Sur, incomoda sobremanera a los agentes del mapa de la
hegemonía de las multinacionales, banqueros y gobiernos afiliados al Grupo
de los Ocho (G-8, conjunto de países industrializados con poderío político
y militar), que custodian los intereses de la plutocracia que domina el
planeta.

Para garantizar la explotación de recursos mineros, evitar la ocupación
de tierras por campesinos empobrecidos allí donde las compañías extranjeras
obtienen soya, trigo y biocombustible, se han venido conformando estrechas
alianzas de cárteles de la droga con empresarios agroexportadores y hasta
compañías que rentan ejércitos para contener las movilizaciones y llevar a
cabo una “limpieza social”.

Existe una degradación en el mundo de los negocios y de las grandes
transacciones financieras, donde el crimen organizado ha infiltrado esferas
empresariales y círculos corporativos y, a su vez, se da una
interpenetración, porque recursos provenientes de la ilegalidad de las
drogas y actividades coadyuvantes del narcotráfico blanquean grandes sumas
de dinero, cercanas a los 600 mil millones de dólares a escala mundial, y
son operados por bancos, desarrollos inmobiliarios, empresas y almacenes
que no tienen una larga vida, por el desplazamiento del dinero y la
estrategia para evitar ser fiscalizados.

En Colombia sirvió como esquema preparatorio para el control territorial
mediante alianzas con grupos de narcotraficantes y para disputar espacios a
la guerrilla y a grupos minúsculos que habían entrado en el negocio de la
droga. Un segundo paso fue obligar a muchos narcotraficantes y lavadores a
invertir en esferas de la economía doméstica: loterías locales, fábricas de
calzado, ropa, empresas de mensajería, transporte, establecimientos
comerciales y producción agropecuaria. Hay localidades en Antioquia, Valle
del Cauca y Cundinamarca donde es notorio el crecimiento de empresas con
este perfil.

Depurado el directorio de narcotraficantes, la guerra persistió bajo la
llamada “Seguridad democrática” –ya no la “Seguridad ampliada”.

En el contexto de la “Seguridad ampliada”, se asumió una defensa
nacional que, sin descuidar las tareas principales de defensa militar,
incorpora la cooperación internacional como fundamento vital para
confrontar al enemigo construido socialmente, toda vez que el gobierno y
los medios magnifican los decomisos y aprehensiones para alimentar miedos y
estirar hasta un punto de inflexión la percepción de inseguridad.

La cooperación internacional, auspiciada por organizaciones
estadounidenses y con aval de organismos internacionales, impuso a casi
todos los países latinoamericanos la Ley Antiterrorista, pasando la
estafeta de la guerra preventiva a los gobiernos de cada nación, con apoyo
de la Interpol, la agencia antidrogas estadounidense (DEA, por sus siglas
en inglés) y el Comando Sur del Departamento de Defensa de Estados Unidos.

La guerra contra el narcotráfico combina dos estrategias: una de baja
intensidad, dirigida a la población en general, orientada al cuerpo, la
subjetividad y que tiene el firme propósito de instaurar miedo. La otra es
la confrontación directa, guerra por espacios, demarcaciones de rutas y
fractura de territorios nacionales para designar

zonas de alta peligrosidad, de choque, y zonas controladas.

Así, observamos a países como Colombia con zonas delimitadas y
territorios fracturados, al igual que en Paraguay, país que ha sido
escogido como cabeza de playa para albergar la guerra en Sudamérica.

Connotaciones del Cono Sur

El siglo XXI trajo cambios sustanciales en el Cono Sur: Argentina
revirtió una crisis que nació en diciembre de 2001 bajo un gobierno
neokeynesiano expansionista, de fuertes inversiones en política pública,
que encaminó al país por el sendero de un Estado interventor que en algunas
rubros va a contrapelo del modelo neoliberal, ocasionando tensiones con
organismo internacionales y con Estados Unidos. Producto de esos
desencuentros son las 47 demandas de sendos países, que abarcan más de 65
por ciento del total de las exportaciones argentinas. Todo ello se debe al
proteccionismo practicado por la presidenta Cristina Fernández.

Brasil, abrigado en el grupo de los BRICS, (Brasil, Rusia, India, China
y Sudáfrica) también apeló al proteccionismo y adoptó medidas para
incrementar los aranceles en más de 100 productos de importación, además de
que constantemente limita el comercio exterior en materia de importaciones
para garantizar el empleo y proteger su industria.

Uruguay, bajo las administraciones del Frente Amplio, también ha
recurrido al proteccionismo en varios rubros: su política de legalizar el
consumo de la mariguana, las tensiones con Argentina y Brasil en materia
comercial y el tema de las Malvinas por el tránsito de embarcaciones hacia
la Antártida, marca una connotación que explica su vinculación con los
ejercicios navales antiterroristas de Estados Unidos titulados Partnership
of the Americas 2012 y la unidad móvil (Military Training Team –MTT-
Fuerzas Especiales-comandos navales estadounidenses, denominados SEAL).

Chile abrió las compuertas y acordó con Estados Unidos la base militar
de Concón, al norte del Gran Valparaíso, financiada por el Comando Sur,
cuya especialidad es la guerra urbana.

Existen posturas evidentes y movimientos nebulosos en el Cono Sur frente
al conflicto que asoma la cabeza, haciéndose necesario avizorar lo que
sucederá después de las elecciones en Estados Unidos. De lo que estamos
seguros es que el cuadro político en la región sur cambiará después del 6
de noviembre: al igual que la eurozona tendrá la definición de su moneda,
la sombra de guerra en Irán develará las intenciones bélicistas, América
Latina tendrá un desafío que ahuyenta las certezas, dado que pasa por la
inusitada paz que pretenden fabricar en Colombia, el refrendo de Hugo
Chávez como presidente y el uso del narcotráfico como pretexto para nuevas
confrontaciones bélicas en la región.

Por último, Paraguay –país con 406 mil 752 kilómetros cuadrados–, que
colinda con Argentina, Brasil y Bolivia. En esa confluencia fronteriza
destacan los puntos limítrofes en el sur, donde el río Paraná lo separa de
las provincias argentinas de Misiones y Corrientes, y el río Pilcomayo, que
delimita con Formosa. Hay que destacar que justamente en la zona de las
provincias de Chaco, Formosa y Misiones predomina el narcotráfico bajo el
control de Joaquin El Chapo Guzmán, miembro prominente del cártel de
Sinaloa, asociado con Ismael El Mayo Zambada, mancuerna delictiva que ha
colaborado con la DEA, como lo afirma Vicente Zambada Niebla, detenido en
marzo de 2009 y recluido en una cárcel estadounidense.(*)

La permisividad de la DEA, que tiene monitoreo permanente en la zona del
gran Chaco de Paraguay. con soporte tecnológico-militar en las bases de ese
país, y los programas de colaboración entre Washington y el gobierno de
Asunción, revela la complicidad del organismo estadounidense con cárteles
continentales. En Argentina, extendida a las provincias del centro-este
–Paraná, Santa Fe y Córdoba–, hay indicios fundamentados del traslado de
droga sintética por parte del cártel de Los Zetas desde 2008 a la fecha,
sin que exista una medida coactiva o coercitiva para detener el flujo de
estupefacientes de laboratorio dirigido al mercado europeo y asiático.

La guerra como objetivo estratégico

El interés primordial del gobierno estadounidense es instaurar, bajo el
paraguas del régimen golpista de Federico Franco –quien suplió a Fernando
Lugo el 22 de junio de 2012, tras la defenestración de éste mediante una
farsa legaloide– apunta hacia la consolidación de una plataforma de
contrainsurgencia en Paraguay.

La trama golpista guaraní descubre la estrategia para instalar un frente
de guerra contra el narcotráfico en Paraguay, poniendo énfasis en el Chaco,
desde donde se afectaría al norte argentino y colocaría un foco de atención
sobre la administración de Cristina Fernández, debido al alejamiento de
ésta de las pretensiones de la Casa Blanca sobre la región conosureña.

Una base recientemente rechazada por la cancillería y el Ministerio de
Defensa argentinos –el 5 de junio de 2012– que Estados Unidos pretendía
construir en la provincia de Chaco, autorizada por el gobernador Jorge
Capitanich y arropada por el Programa de Fortalecimiento del Sistema
Provincial de Emergencias, aprobado en 2006, alteró las reglas del juego,
pero no el juego mismo. Así, una vez que la construcción de la misma fue
desautorizada, se fraguó la deposición del presidente Lugo en Paraguay y se
mantuvieron en marcha los ejercicios naval-militares en el río de La Plata,
con el equipo móvil (MTT), grupo especializado de las fuerzas
estadounidenses que entrenó a militares uruguayos en tácticas y técnicas
para el control del mar fronterizo y la intervención de embarcaciones
–procedimiento conocido como Contrainterferencia Ilícita de Buques–, entre
el 15 de mayo y el 15 de junio de 2012.

Las maniobras de los comandos navales, llamados United States Navy Sea,
Air and Land (SEAL), proyectan un escenario intimidatorio contra Argentina
y Brasil, al sembrar la amenaza de un teatro de guerra y distraer a los
gobiernos de las dos naciones; implantar el concepto de guerra como método
para combatir el narcotráfico; cargar de subjetividad colectiva a los
pobladores sobre la necesidad de combatir la actividad ilícita que ellos
provocan y toleran; alterar la estabilidad de la región y, ante todo,
aprovechar el caos para recuperar un dominio que han estado perdiendo por
las decisiones tomadas por ambas naciones y parte de los países de la
región andina.

La guerra se asoma: Paraguay –por conducto de su presidente de facto–
acusa a Bolivia de amenaza bélica; confronta a Venezuela por el ingreso al
Mercosur; reclama ayuda a Estados Unidos para combatir al narcotráfico; hay
presuntos grupos armados beligerantes y supuesta presencia del terrorismo
en su territorio. Todo apunta hacia una acción beligerante para admitir la
necesidad de combatir el crimen organizado, sin reconocer que un gran
número de militares, empresarios y gobernantes están involucrados en la
ilegalidad que denuncian y discursivamente quieren combatir.

Por conducto de la ministra de Defensa de Paraguay, María Liz García, se
acusa reiteradamente a Bolivia de ser un foco de peligro, porque “realiza
inversiones millonarias en sus fuerzas armadas, con la ayuda de Venezuela”,
en una supuesta carrera armamentista.

Además, está el pronunciamiento –el 6 de septiembre pasado– de dos
legisladores de la derecha de Paraguay, Víctor Yambay y Édgar Ortiz,
apoyando la instalación de una base militar de Estados Unidos en el Chaco
(noroccidente), con el propósito de “defender” al país de un supuesto
ataque de naciones vecinas ante la destitución del presidente
constitucional Fernando Lugo. Estos parlamentarios proponen la instalación
de la base estadounidense financiada con 560 millones de dólares que se
obtendrían del recorte en los presupuestos de educación y para
infraestructuras programadas.

Hay dudas en el ambiente y una la representa Uruguay, donde no se sabe
qué acuerdos se firmaron después de los ejercicios de los SEAL. ¿Aceptará
Brasil la instalación de un clima de guerra cercano a sus fronteras, en
momentos que existen tensiones con el gobierno paraguayo por el precio que
paga por la energía? ¿Argentina desplazará fuerzas militares y de
gendarmería a la Triple Frontera (Foz de Iguaçú) para evitar flujos
desestabilizadores? ¿Uruguay será el punto de tensión entre Estados Unidos
y Argentina por los apoyos que recibe al participar en los ejercicios
militares y misiones internacionales que redundan en equipamiento de armas
y vehículos para sus fuerzas armadas?

lunes, 4 de abril de 2011

La tergiversación de la información

El 20 de agosto del 2009, la Embajada de EE.UU. en el Paraguay envió un cable confidencial con el balance del primer año del gobierno de Fernando Lugo. El lapidario informe sobre los fracasos presidenciales en nuestro país fue a parar en la Secretaría de Estado, en todas las embajadas estadounidenses del Mercosur y, encima, en el Departamento de Justicia.
Para que vean que ABC juega con las informaciones y que cuando digo que la prensa actual es SUBJETIVA y no OBJETIVA aquí va una pequeña muestra.
Juzguen los lectores
En el “copete” de la información dice que la nota era “confidencial”, sin embargo al final dice que fue a parar en todas las embajadas de EE.UU. en el Mercosur y en el Departamento de Estado de EE. UU., con lo cual deja sentado que no era tan confidencial como quieren hacer creer.
Ahora me pregunto ¿Lugo fracasó porque no aplicó las medidas dictadas por los EE.UU.? El fracaso de Lugo es bastante subjetiva también, considerando que la guerra contra las plantaciones de marihuana y el tráfico de drogas se ha multiplicado logrando el decomiso de mucha más droga que la que los gobiernos anteriores, con el programa social consiguió que mucha gente, que antes no tenía recursos para comprar cosas para la casa ahora lo tenga y además hizo que circulara un poco de dinero en las manos de gentes de escasos recursos. Sé que es una forma paternalista, pero Brasil aplicó la misma fórmula y le va de maravillas ¿Porqué no nosotros? En cuanto a lo de Itaipú no depende exclusivamente de Lugo, depende de otra gente. Además esa historia está muy mal enfocada. La prensa “interesada” culpa al Brasil “de robarnos Itaipú”, pero no dice que quién vendió Itaipú fueron los propios parlamentarios, conniventes con Stroessner, de aquella época y que lo que Brasil hizo fue apenas aprovechar la altísima corrupción que existía en el gobierno dictatorial de entonces. Lo que Lugo está tratando es, apenas, corregir ese “error” lograrlo ya no depende de él, para peor los propios parlamentarios actuales no hacen absolutamente nada para ayudar en las renegociaciones. Porque en realidad eso es lo que es, una renegociación. Pero eso la prensa “interesada” no lo dice.

domingo, 13 de febrero de 2011

Nosotros siquiera podríamos intentarlo!!!

Esta es una noticia aparecida en el diario Página 12 de Argentina. La manipulación y el uso indiscriminados de ciertos "derechos adquiridos" por los Estados Unidos muestran a las claras que no somos tan "independientes como pensamos en América Latina. Cuántas "cosas" habrán introducido al Paraguay sin que los medios "se enterasen"? Los medios masivos de comunicación en América Latina son cómplices en esta nueva modalidad de "Invasión a la soberanía nacional".


Por Horacio Verbitsky

El gobierno nacional impidió el ingreso de “carga sensitiva” secreta que arribó al aeropuerto internacional de Ezeiza en un vuelo de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos y sobre cuyo empleo no se ofrecieron explicaciones satisfactorias. La expresión carga sensitiva fue utilizada el lunes pasado por la Consejera de Asuntos Administrativos Dorothy Sarro al solicitar autorización para que un camión con acoplado pudiera ingresar a la plataforma operativa. El enorme C17, un carguero Boeing Globmaster III, más grande que los conocidos Hercules, llegó en la tarde del jueves con un arsenal de poderosas armas largas para un curso sobre manejo de crisis y toma de rehenes ofrecido por el gobierno de Estados Unidos al Grupo Especial de Operaciones Especiales de la Policía Federal (GEOF), que debía tener lugar durante todo febrero y marzo. El gobierno estima que el costo total del transporte y el curso ronda los dos millones de dólares. El curso estaba autorizado por el gobierno argentino, pero cuando el personal chequeó que el contenido de la carga coincidiera con la lista entregada de antemano, aparecieron cañones de ametralladora y carabina y una extraña valija que no habían sido incluidas en la declaración. Aunque el curso estaba destinado a fuerzas policiales argentinas, la carga llegó en un transporte militar y en Ezeiza la recibieron los agregados militar y de defensa, coroneles Edwin Passmore y Mark Alcott. Todas las cajas tenían el sello de la 7ª Brigada de Paracaidistas del Ejército con sede en North Carolina. Intentaron pasar en forma clandestina mil pies cúbicos, equivalentes a un tercio de la carga con que llegó el avión, luego de escalas en Panamá y Lima.

Doce expertos militares

La nota que la embajadora Vilma Martínez envió en noviembre al ministro de Justicia Julio Alak, quien por entonces también se encargaba de la seguridad, recordaba que la primera fase del entrenamiento al GEOF para el rescate de rehenes se había realizado en abril, “por lo cual se nos solicitó realizar otro más avanzado”. En otra nota, dirigida el 21 de diciembre a la ministra de Seguridad Nilda Garré, que había asumido el cargo cinco días antes, Vilma Martínez le informó que Alak había aprobado la realización del curso y que para dictarlo llegarían doce “expertos militares estadounidenses”. Cursos similares se realizaron en 1997 y 1999, bajo la presidencia de Carlos Menem, y 2002, durante los meses en que el ex senador Eduardo Duhalde cumplió un interinato a cargo del Poder Ejecutivo. No los hubo durante el gobierno de Néstor Kirchner y se reanudaron en 2009, bajo el actual gobierno. El nuevo curso, de cinco semanas, estaba programado para agosto de 2010, pero debió postergarse por un episodio similar. En aquel momento fue la embajadora Vilma Martínez la que se negó a recibir el cargamento porque la numeración de las armas no coincidía con la del listado previo, lo cual muestra los conflictos que esta práctica produce dentro del propio gobierno estadounidense. “Esto es una vergüenza”, dijo entonces Martínez, antes de devolver la carga a North Carolina. Por orden de la presidente CFK, funcionarios de la Cancillería y de los ministerios de Planificación Federal y de Seguridad, de la AFIP y de la Aduana supervisaron el procedimiento. Luego se sumaron técnicos de los ministerios de Salud y del Interior.

Los muchachos de la valija

En su libro ya clásico The Mission. Waging War and Keeping Peace with America’s Military, publicado en 2003, la periodista del diario The Washington Post Dana Priest describió la dramática primacía del Pentágono en la formulación y ejecución de la política exterior estadounidense. Con más de un millar de personas, el Comando Sur supera la cantidad de especialistas en América Latina de las Secretarías de Estado, de Defensa, de Agricultura, de Comercio y del Tesoro sumadas. Este desequilibrio no ha cesado de crecer y Estados Unidos intenta exportarlo a los países bajo su influencia, que son casi todos. Como ya había caído la noche del jueves, Cristina ordenó precintar la valija y reanudar la tarea al día siguiente, para lo cual dispuso que la Cancillería y el ministerio del Interior enviaran al lugar personal técnico capacitado para entender de qué se trataba. Durante seis horas del viernes, varios de los marines de los Estados Unidos se sentaron en forma rotativa sobre la valija, lo cual sugiere la importancia que le asignaban a su contenido. Según los estadounidenses se trata de software y material sensitivo para la seguridad. Un coronel dijo que no debía abrirse a cielo abierto porque podría revelar secretos a los satélites que sobrevolaran en ese momento. El avión también contenía una caja con merchandising para regalar a los policías argentinos, que incluía gorras, chalecos y otras baratijas. El canciller Héctor Timerman permaneció casi todo el día en el aeropuerto, junto con el secretario de transporte Juan Pablo Schiavi, en cumplimiento de instrucciones presidenciales, junto con personal de la Policía de Seguridad Aeroportuaria, de la Aduana y de la AFIP y con los principales directivos de las direcciones de Informática, de Tecnología y Seguridad y de Sistemas del ministerio del Interior. También intervinieron dos inspectoras del Instituto Nacional de Medicamentos (Iname) y la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat). Tomó intervención el juez en lo penal económico Ezequiel Berón de Estrada. La embajada retiró del aeropuerto a su personal jerárquico y se negó a consentir la apertura de la valija. Luego de un día completo de tira y afloje, Timerman informó que usaría sus facultades legales para abrirla. Lo acompañaba la oficial principal Patricia Adrianma Rodríguez Muiños, de la sección Importaciones de la Policía Federal, a la que estaba dirigida la carga. Al comprobar la decisión oficial de proseguir, y vencido el plazo final de una hora que fijó Timerman, la embajada pidió diez minutos de prórroga hasta el arribo a Ezeiza de la jefa de prensa, Shannon Bell Farrell. Tanto ella como el agregado Stephen Knute Kleppe dijeron que no tenían la clave del candado, por lo que Timerman dispuso que la Aduana lo cortara con un alicate. Cuando ello ocurrió, en la tarde del viernes, aparecieron equipos de transmisión, mochilas militares, medicamentos que según los funcionarios estaban vencidos, pen drives, sobre cuyo contenido deberán dictaminar los expertos, y drogas estupefacientes y narcóticas y estimulantes del sistema nervioso. Entre el material había tres aparatos encriptadores para comunicación. Dentro de la valija secreta también apareció un sobre supersecreto, de tela verde. Como el personal de la embajada dijo que no tenía la llave del sobre, también fue abierto por medios expeditivos. En su interior se hallaron dos pen drives rotulados “Secreto”, una llave I2 de software para información; un disco rígido también marcado como “Secreto”. Códigos de comunicaciones encriptadas y un gracioso folleto traducido a quince idiomas, con el texto: “Soy un soldado de los Estados Unidos. Por favor, informe a mi embajada que he sido arrestado por país”. Ninguno de esos materiales coincide con las especificaciones que la embajada envió a la Cancillería sobre la índole del curso que debía impartirse para el rescate de rehenes. Luego de presenciar esos hallazgos, los funcionarios de la embajada decidieron retirarse, pese al pedido oficial para que permanecieran allí, y no firmaron el acta. El jueves el coronel Alcott dijo que no sabía que algo similar hubiera sucedido en ningún lugar del mundo. Las armas y la valija no declarada fueron requisadas y mañana lunes 14 continuará la verificación de su contenido. Por ejemplo, los antibióticos, antihistamínicos, complejos vitamínicos, protectores solares y hormonas hallados, estarían vencidos según la información de sus envases. Pero el gobierno quiere verificar si se trata de los medicamentos que dicen los envases y si es cierto que están vencidos. El resto del material, que coincidía con la declaración previa fue transportado en un flete de la embajada hasta la sede de la Policía Montada en la calle Cavia. Al cierre de este artículo fuentes de la embajada dijeron que en Washington se estaba preparando un documento con la posición oficial y que consideraban que el entrenamiento sería suspendido. El Departamento de Estado citó al embajador argentino Alfredo Chiaradía y le expresó su “sorpresa” por el procedimiento ya que “Estados Unidos desea mantener relaciones amistosas con la Argentina”. Curiosa forma de lograrlo. Cualquier argentino, civil o militar, que intentara ingresar armas y drogas no declaradas a los Estados Unidos iría preso en forma inmediata.

viernes, 17 de diciembre de 2010

MI OPINIÓN SOBRE WIKILEAKS

Por: Marzha Navarro

Diplomacia es – REPRESENTACIÓN, OBSERVACIÓN, INFORMACIÓN Y PROTECCIÓN.

Todos los diplomáticos, en sus áreas específicas, en cada embajada, tienen como elemento o principio básico estas cuatro tareas.

Un diplomático bien formado no confundirá su informe con chismes, este debe relatar lo mas relevante acontecido en el país que representa, enfocando principalmente economía, política, y en algunos casos, fuerzas armadas.

Considero, sin sombra de dudas, que un informe donde un embajador afirma ser enfermo mental este o aquel mandatario no puede ser considerado serio, salvo si se presenta diagnósticos médicos comprobados. Normalmente los embajadores no son médicos, ni psiquiatras para mencionar semejantes absurdos y los que lo hacen, no son de carrera, no conocen bien la diplomacia, no estudiaron para ello, por lo tanto son desubicados, improvisados y peligrosos.

Cuanto a otros chismes, tipo, que este o aquel mandatario principalmente de izquierda les pidió auxilio en momentos de inseguridad, bueno esto es trampa de ellos mismos. No existe un gobernante latinoamericano ( y de casi todo el mundo) que este libre de la presión de esta diplomacia casinista estadounidense, casinista porque nos tratan como si nuestros países, gobiernos y pueblos, fueran casinos, como si fueran juegos de barajas o ajedrez, siempre apuestan de los dos lados, siempre aconsejan, inducen, conducen, invierten, estabilizan o desestabilizan ambos lados. Gobiernos y opositores, amigos y enemigos.

Para esto tienen USAID, CIA, Cuerpo de Paz, Unión Churchs, Colegios Americanos, Agregados Comerciales, Agregados militares, políticos y empresarios.

No olvidemos también que siempre hay un idiota útil de nuestros países que sin querer o queriendo les pasan las informaciones y les facilitan las injerencias sin imaginar que a sus espaldas se ríen de ellos, se burlan y cometen atrocidades en contra de toda una población basados en este ingenuo y a la vez peligroso accionar de marionetas.

Para mi wikileaks es bueno y útil, no como una novedad, y sí apenas para despertar aquellos pequeños malinchistas, o legionarios, que adoran tomar cafecitos en las embajadas americanas, creyéndose hombres de confianza de ellos, del gran imperio. Seamos todos, a partir de ahora, mucho mas patriotas, tal vez hasta mas nacionalistas y dejemos ya de ser reptiles de ellos.

Y al Señor Julian Assange, muchas gracias, pero si violo mujeres, debe pagar por su crimen, como cualquier otro violador.

Marzha Navarro

martes, 30 de noviembre de 2010

El espionaje diplomático de EE.UU.

No sé porqué los lectores de los diferentes medios de prensa escrita paraguaya se asustan con la noticia de que los EE.UU. nos espiaba a través de su embajada.

El mayor libro de historia sobre la guerra de la Triple Alianza (Une Guerre Totale, Luc Capdevila, Prensa Universitaria de Rennes) está plagado de referencias de despachos de los diferentes cónsules y embajadores de países europeos, como Francia por ejemplo.

No es el espionaje lo que nos debe indignar sino nuestra indiferencia ante este atropello a nuestra frágil independencia. Este hecho nos debe llevar a la reflexión sobre la verdadera independencia, la que nosotros nunca más, después de 1.870, hemos podido tener.

La deuda externa a la que nos sometieron les permite manipular nuestra economía, nuestra cultura e incluso nuestra historia, a través de la política, interna y externa. No es el Estado paraguayo, a través de su Gobierno, el que decide cómo “manejar” su economía, sus recursos naturales, son los países acreedores los que siempre decidieron por el Paraguay.

No nos debe asustar esta publicación, lo que nos debe asustar es la falta de reacción de los países del bloque.

Pero, fuera del hecho de la descubierta de este espionaje, lo que también debemos notar es que a los EE.UU. se les va cayendo la máscara, quedó demostrado que su sistema “de seguridad” no es tan seguro como ellos piensan.

Cuando los fanáticos de la ultra derecha paraguaya, defensores “incondicionales” del sistema norteamericano, han defenestrado al General Spaini, no pensaron que se publicaría la verdad en tan corto tiempo. Me imagino que hoy deben estar rojos de rabia, más que de vergüenza. ¿Quién tendrá la dignidad de pedirle disculpas a Spaini? ¿Se retractarán los que “apedrearon” a Fernando Lugo cuando defendió a su, entonces, Ministro de Defensa Nacional?

Es hora de que nos movilicemos por nuestra verdadera independencia, es hora de que repudiemos en serio esta actitud, no solo de los Estados Unidos, con relación a nuestro país. Debemos exigir respeto, al menos mínimamente, a nuestra democracia y a nuestra independencia como país.

Este "Desgobierno" que promete mucho y no hace nada.

  * Imagen con D.R. Internet Hola querid@s seguidor@s, aqui vamos de nuevo a la aventura de hablar de polítiquería y las vicisitudes que, lo...