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sábado, 2 de octubre de 2010

No podemos hablar de justicia

Justicia, una palabrita corta pero que representa TODO lo que un ESTADO necesita para fortalecerse y crecer.

La justicia no es apenas juzgar y condenar, justicia es el conjunto de elementos y reglas que deben ajustar la sana convivialidad de los habitantes de una ciudad, un departamento, UN PAIS, un continente; en síntesis el mundo.

Lastimosamente el ser humano nunca lo entendió así y un grupillo de personas lo usan para su propio provecho, en detrimento de la mayoría.

No se puede hablar de justicia en un país donde hay una educación clasista y discriminadora, no se puede hablar de justicia en u país donde una minoría absoluta detiene la propiedad sobre la mayor proporción de tierra dejando a una mayoría infinitamente abrumadora la ínfima parte de lo que sobra, peor aún, tierras que no sirven porque ya fueron explotadas y deforestadas.

No se puede hablar de justicia en un país donde el índice del PIB se mide por un producto que no deja beneficios a la clase pobre, que no deja moneda circulante en las manos de quienes realmente lo necesitan para “sobrevivir” y cuya renta va a parar a manos de quienes solo lo tienen para derrochar, especular y someter al pobre a sus caprichos.

No se puede hablar de justicia en un país donde se trafica influencias, para sacarle al iletrado sus pocos bienes para aumentar la del rico.

No se puede hablar de justicia en un país donde se socializan los daños o las deudas y se privatizan los lucros.

Por último, no se puede hablar de justicia en un país donde solo los corruptos y los “indiferentes” ocupan los espacios de poder. Porque los corruptos les roban a los pobres sus oportunidades y los “indiferentes” ni se inmutan ante tanta injusticia.

viernes, 30 de abril de 2010

Día de los trabajadores

Hoy 1 de Mayo de 2.010, un día en que debemos ponernos a pensar seriamente en la situación por la que atraviesan los trabajadores en el mundo entero.
La crisis económica, la real y la creada, afecta directamente al trabajador humilde. A ese trabajador que no tiene ningún seguro social, a ese lo golpea con más fuerza.
Pero aquí y en este día quiero hablar de los trabajadores migrantes; de esos que dejaron su tierra, su patria, su familia, sus costumbres y raíces para entrar en otros mundos, inmensamente distintos al suyo de origen, tratar de aprender el idioma, por lo menos lo esencial, buscar vivir lo mas “modestamente posible” para poder ahorrar y enviar a sus seres queridos lo máximo que puede para que tengan una vida mejor.
El trabajador migrante es un ser especial, un ser endurecido por las circunstancias; pero endurecido para soportar todas las presiones y vicisitudes que le esperan a lo largo de su estadía en un país extraño al que entró sin que le hayan “DADO PERMISO”; pero también es blando al punto de solidarse siempre con sus compatriotas en la misma situación.
Hoy quiero saludar a ese héroe, absolutamente anónimo, que inyecta a la economía “informal” de su país unas divisas activas y frescas. A ese anónimo absoluto que, a pesar de todo no se ha olvidado jamás de sus raíces, lo lamentable es que sí sus raíces lo han olvidado, especialmente el paraguayo. Si, lo han olvidado, lo han marginado quitándoles el derecho a votar.
Los parlamentarios paraguayos no quieren votar la ley que permita a los paraguayos que viven en el exterior puedan votar, talvéz porque los votos de éstos jamás podrán ser comprados por las migajas que les ofrecen a los que están a su alcance, talvéz porque son los muchos votos que jamás podrán manipular.
Hoy también quiero condenar a los mayores haraganes, chupasangres que tiene el Paraguay: sus parlamentarios; los condeno a todos; incluso a los que trabajan, a ellos porque no ponen el empeño por “limpiar el parlamento” de quienes son la vergüenza del país, a ellos porque al no denunciarlos se convierten en sus cómplices. Cómplices de un complot, no contra el gobernante de turno, sino contra todo el pueblo paraguayo, que espera de ellos una actuación más digna y productiva, acorde al salario que se les paga para cumplir con ese cometido. Salario por cierto indignante y vergonzoso, en un país cuyos trabajadores reales no ganan ni la vigésima parte del salario de ellos, ni tienen los mismos privilegios que los parlamentarios. Lo cual los convierte en una casta marginada, sometida y empobrecida.
Sueño con que alguna vez logremos un futuro mejor, aunque más no sea para nuestros tataranietos.

martes, 13 de abril de 2010

Las prioridades del país

¿Alguna vez nos hemos preguntado cuáles son las prioridades del país? Y, mejor aún, ¿cuáles son los mecanismos para ponerlos en marcha?
Los movimientos sociales hablan de Paz, Justicia y Bienestar, claro que no en esos términos pero es lo que se deduce de los diferentes reclamos que hacen periódicamente.
Yo creo que aquí hay que invertir el orden de las prioridades porque no se puede habar de paz si no hay justicia y no se puede hablar de bienestar si no hay ambas cosas, es decir que la prioridad absoluta es la JUSTICIA en la amplitud de su significado y sus “accesorios sociales pertinentes”.
Hablar de justicia es hablar de igualdad social – educativa – formativa; es decir: en lo social que todos los ciudadanos y ciudadanas tengan acceso libre y rápida a la salud, a la inserción en el ámbito escolar, luego laboral y a los diferentes puestos públicos de trabajo, de modo que éstos no sean apenas privilegios de unos pocos. Que tengan acceso a las informaciones públicas inherentes a sus derechos y obligaciones como ciudadano en un lenguaje de fácil comprensión para todos los niveles intelectuales. En lo educativo que todos los ciudadanos, sean menores en edad escolar, como los adolescentes en edad de colegios o facultad cuenten con los medios necesarios para acceder a una formación académica que le dote de un nivel intelectual acorde a los tiempos que corren, es decir universalizar la educación primaria, secundaria y universitaria, de modo que todos tengan el mismo nivel de preparación, (no importa cuál sea la institución educativa, privada o del Estado).
Si hay igualdad de oportunidades para todos y todas, se puede hablar de Justicia, por tanto habrá Bienestar y, claro, con eso habrá Paz.
¿Cuáles son las bases principales para conseguirlo?: La reforma agraria integral, no apenas la entrega de tierras; el censo total de todos los campesinos en situación de “sin tierras”, con un sistema computarizado de listado; incentivo al arraigo a la tierra y la producción agrícola familiar multicultural; nada de monocultivos; reavivar los sistemas de mingas y cooperativas (¿recuerdan las famosas 4C?); enviar a los estudiantes universitarios, de las carreras de Agronomía y Veterinaria, a los diferentes puntos del interior del país para hacer sus pasantías en los mismos campos de los agricultores repasando sus conocimientos a los mismos para una mejor administración de su producción y un mejor aprovechamiento de sus tierras; con esta solución habrá menos migración interna, porque en el campo no habrá tanta pobreza y la calidad de la educación tendrá el mismo resultado del que estudia en la ciudad, además de que las oportunidades de trabajo se multiplicarán.
¿Una utopía loca? Pero pensándolo bien, ¿No será esa la solución para el renacer de un Paraguay absolutamente independiente y soberano? Esta es mi “guerrilla" y ésta es mi revolución.
Con una educación de calidad se habrán erradicado, en gran medida (siempre quedarán algunos rezagados), los famosos “Akã Olla”; ya se tendrá una población más pensante, más actuante y, por ende más productivo.
Digo yo ¿no?

domingo, 21 de marzo de 2010

La libertad de expresion frente a las dictaduras

La libertad de expresión, por ende de la prensa, es condición “sine qua non” para el fortalecimiento de la democracia y la democracia es la mejor manera de administrar un país. Las dictaduras ya no tienen razón de ser, cualquiera sea su ideología, pensar que solo hay dictaduras comunistas o “socialistas” es absolutamente equivocado.

En la deuda externa, los países acreedores ejercen una dictadura económica sobre los países deudores.

No se “defiende una democracia” acallando voces ni opiniones, ya lo dije una vez, y lo repito aquí: no es escondiendo la basura bajo la alfombra como vamos a “limpiar la casa”.

Ahora, “aprovecharse de esa libertad de expresión” para desviar la atención hacia intereses políticos, económicos y personales eso sí es deleznable y es también una forma de dictadura, considerando que la prensa ejerce una imponderable función social formadora de opiniones. Dependiendo de la prensa en el país, se puede tener una población sumisa, conformista; como también se puede tener una población rebelde, idealista y revolucionaria (en el sentido positivo de la revolución). Para ejemplo de esto que aquí expongo quiero traer a la memoria la época de los semanarios liberales de los años 70, “EL PUEBLO” semanario de los febreristas, así como “COMUNIDAD” órgano de la iglesia católica, en aquel entonces todos ellos gritaban las desigualdades sociales, las injusticias y daban voz a quienes no la tenían. Ninguno de ellos necesitó exagerar en sus observaciones para despertar en ciertos grupos la rabia y la indignación por la situación política y las mentiras económicas que atravesaba el Paraguay de Paz y Progreso con Stroessner, apenas decían lo que pasaba en su real dimensión. Por otro lado estaba PATRIA “El diario de circulación dirigida y compra obligatoria” que buscaba “catequizar” a los funcionarios públicos, por ende a todos sus allegados, a “endiosar” el gobierno de la “Segunda reconstrucción nacional” o sea hacer de Stroessner un “semi dios”, lo increíble de todo es que PATRIA tuvo más efecto en su prédica que todos los semanarios juntos.

De lo antes expuesto, deducimos que mintiendo se gana más adeptos que diciendo la verdad. Para avalar aun más mi teoría les pongo como ejemplo las autoridades que tenemos y a quienes se les ha votado en sus cargos. Ganaron los más mentirosos; el pueblo sabía que estaban mintiendo, la gente votante sabe quién es el mentiroso y quién dice la verdad, la mayoría opta por el mentiroso.

Un diario que solo dice la verdad de los hechos tal cual está aconteciendo, vende poco; sin embargo aquel que maximiza un hecho banal para minimizar un hecho importante a los ojos de la población, ése va a vender mucho más. Es lo que se llama en la técnica de la comunicación como “Falsos positivos”

domingo, 21 de febrero de 2010

Para qué pagamos impuestos

Quienes pagamos nuestros impuestos debemos saber que somos nosotros quienes mantenemos al ESTADO, para que él, a su vez, haga funcionar la maquinaria administrativa en bien de todos, de modo que la población, parte del ESTADO, disfrute, a partes iguales, de la “RIQUEZA DEL PAÍS”. Para eso se pagan los impuestos.

En los tiempos de los imperios, los impuestos servían para mantener los ejércitos y al emperador o rey, nada diferente a hoy, al menos en ese sentido. El agregado que se da hoy al destino de los impuestos es que el ESTADO se compromete a dar SEGURIDAD, SALUD, JUSTICIA Y EDUCACION para toda la población.

Cuando hablamos de seguridad, hablamos de la seguridad de poder transitar libremente dentro del territorio nacional, poder ejercer libremente la profesión que hemos elegido, sobre todo, poder disfrutar de nuestros beneficios económicos sin más límites que las impuestas por la ley. Al referirnos a la salud es claro que estamos hablando de la salud en todo su contexto y al alcance de todos, una salud que permita el normal desarrollo de las personas desde su concepción hasta los últimos días de su vida. No podemos hablar de justicia cuando hay un desequilibrio socio-económico-cultural demasiado grande, (y conste que aquí no hablamos de “lucha de clases”) es inconcebible en una sociedad que se diga defensora de los derechos humanos y no tenga una estructura socio-política que brinde al ciudadano la igualdad de oportunidad (Paraguay tiene un alto índice de personas no registradas, es decir para el ESTADO no existen).

Por último, y esta es la parte más importante, debemos enfocar la educación, pero no educación apenas alfabetizadora sino una educación que busque dar al ciudadano las herramientas necesarias para su desarrollo como humano y ciudadano, consciente de sus derechos y obligaciones. Una educación basada en los valores humanos y cívicos que protege y no discrimina.

Bueno, a mi modesto modo de ver las cosas, ese el argumento por el cual pagamos impuestos, a ver si alguien agrega algo

sábado, 19 de diciembre de 2009

La decadencia de la educación

Toda y cualquier persona que tenga más de cincuenta años, se acordará del sistema educativo paraguayo de los años sesenta.

Antes que nada había que destacar en la época la presencia de la Escuela Normal, a las alumnas se las llamaba “NORMALISTAS” y era el primer paso para la docencia, en aquel entonces mayoritariamente femenina. Las “Maestras o profesoras” eran “UNA INSTITUCIÓN” respetadísimas, no había televisión, ni video juegos o celulares que perturbasen la atención de los alumnos en las clases o en los estudios, mucho menos en el diálogo con los padres.

En cuanto al sistema de enseñanza, para mí fue el mejor modelo, el llamado “Plan 57” imponía exámenes oral y escrito, con calificaciones del 0 al 10 y a fin de año el famoso Término Medio, que llevaba a que el alumno sea aprobado y pase al siguiente grado o no. Hubo alumnos que repitieron hasta tres veces seguidos el mismo año, no existía eso de que “había que pasarlo de grado”, si no aprobó el examen oral y escrito tenía que repetir de grado, siempre existieron los copiatines, vamos a ser sinceros, pero había más miedo para usarlos. Además el copiatín casi no servía para nada porque después del examen escrito venía el oral y si allí no se rendía igual que en el escrito, nada que ver, la nota que valía era la del oral.

La degradación del sistema educativo en el Paraguay se vino con la afirmación de la dictadura, éstos buscaron un modelo que “enseñe a medias”, que busque imponer la idea de “No hay necesidad de pensar, ya todo está escrito”. Para reforzar la idea y el sistema había que cerrar todo y cualquier medio que “muestre más allá” de lo que ellos enseñaban. Así cerraron el semanario COMUNIDAD, órgano de la Iglesia Católica, Kabichu’i y otros medios de corte político, contrarios al sistema. Introdujeron al plantel de docentes gentes que no tenían ninguna preparación curricular, al solo efecto de tener entre los docentes a “soplones” que debían vigilar a los otros docentes, lo que enseñaban y cómo enseñaban. Se institucionalizó el famoso cargo de “Maestra Vaca ra’y” (maestros/as que nunca estudiaron para tal).

Los libros curriculares eran “diseñados y editados” por gentes autorizadas plenamente por el gobierno, libros de historia que deturparon la historia paraguaya a tal punto que escondían muchos hechos importantes a los ojos de los jóvenes al solo efecto de “crear falsos héroes” y “enterrar ideas de Patria” (en realidad los libros de historia no eran sino “compilaciones” redactadas a gusto y paladar de la dictadura)

Esa es la raíz de todo el problema actual del paraguayo, que no tiene por hábito leer “de verdad”, por eso se deja llevar por la primera fuente de información que le llega a las manos, por eso no está acostumbrado a confrontar informaciones, por eso le gusta hacer hurras a un trapo y a una polca; fue la dictadura la que le imprimió ese sistema de vida, y él lo adoptó por comodidad (gracias a Dios hay una minoría pensante, que son la reserva moral del país, pero lo lamentable es que no son actuantes)

Los jóvenes de hoy, salvo una minoría absoluta, esta idiotizada por el mercado de consumo y la tecnología, se mete en sus iPod’s, sus video-juegos y no buscan saber lo que pasa a su alrededor. Por eso los adultos se aprovechan y toman el poder en “nombre de ellos”

Es el fruto de la degradación educativa y la banalización de los valores morales y los sentimientos.

lunes, 30 de noviembre de 2009

El Paraguay está enfermo

Arte: Pirulo

¿Es Usted un paraguayo de bien? ¿Es Usted de los que quieren realmente el cambio en Paraguay?

¿Es Usted de los que están decepcionados con este nuevo gobierno? ¿Es de los que no aprueban un gobierno de izquierda?

Si es Usted un paraguayo de bien, ciertamente quiere un País mejor; ahora bien ¿Cree Usted que “plagueándonos” encontraremos el camino hacia ese nuevo Paraguay? Es evidente que no; al País que queremos hay que ponerle el hombro, hay ponerse a pensar en qué hace falta para que este País comience a andar de verdad.

Hay que reconocer que nuestro País, es decir, no la tierra sino la estructura socio – político – cultural, anda de muletas, tiene los miembros defectuosos, porque durante toda su vida sufrió varios “accidentes” (guerras, revoluciones y desgobiernos) que dejaron al País a merced de los peores males. Uno de esos males es el “cáncer” de la corrupción que se ha enquistado en la sociedad y parece llevar al país a un estado terminal, porque los anticuerpos que deberían “defenderlos” de ese mal están debilitados por falta de una desnutrición cultural aguda; un país que no lee, que está fanatizado por la “polca y el color” no ve los daños que está causando. El cáncer de la corrupción ha “cegado” a la mayor parte de la población que deberían erigirse en el anticuerpo capaz de defender al país contra ese mal. Las mieles de los “privilegios políticos” ha producido una “especie de diabetes placentera” en quienes disfrutan del sabor de esa miel y no consiguen vivir sin su dosis de azúcar de los privilegios de bienes mal habidos, del poder (apenas por el poder, no por el poder de hacer el bien por el País) y para mantener ese “privilegio” buscan “compartir una micro milésima parte de la dosis” con quienes podrían no estar de acuerdo con “sus vicios” y con eso también terminan por “enviciar” a los anticuerpos que se tornan “aliados de esa enfermedad”

Si queremos el cambio de verdad, debemos admitir que estamos enfermos y comenzar a buscar el antídoto, es decir comenzar a buscar la raíz de la “enfermedad” y sus consecuencias, tomar conciencia de que a veces, para curarnos de esa enfermedad debemos tomar remedios amargos, como el renunciar a las “mieles de los privilegios” que al final acaban siendo amargos en sus efectos. Entender que si hay corruptos es porque hay corruptores; si hay ladrones es porque hay gentes que buscan “ganar unos pesitos” comprando “más barato” cosas robadas, sin recibos ni orígenes verdaderos, entender que comprar harina de contrabando, por más barato que sea, acaba siendo mucho más caro para todos. Pagar impuestos es “repartir equitativamente las riquezas” y no “una carga para quienes trabajan” Un País que no recauda, solo tiene dos alternativas, vivir de limosnas o vivir en la miseria absoluta, con apenas algunos pocos “privilegiados ricos” que se tornan ricos gracias a la especulación y a la manipulación política.

Si es de los que no aprueban un “gobierno de izquierda” le invito a estudiar la política de izquierda implantada en muchos países, con gobiernos de derecha y que dan buenísimos resultados. Uno de esos ejemplos es este país que me acogió de brazos abiertos, el único país que aceptó mi pedido de refugio, dicho sea de paso, Francia tiene un gobierno de derecha, pero sus “capitalistas” aplican de manera tranquila la política de izquierda, porque saben que su mayor capital son los trabajadores y la clase pobre. Saben que “ayudar a los pobres con pequeñas mensualidades” hace que haya potenciales compradores todos los días, que haya gentes que compran comidas, vestimentas, remedios y hasta “diversiones” de las que “los ricos” sacan y sustentan sus riquezas.

Es hora de tomar ese medicamento contra el mal llamado corrupción, madre y raíz de todos los males que nos aqueja en nuestro querido Paraguay.

Este "Desgobierno" que promete mucho y no hace nada.

  * Imagen con D.R. Internet Hola querid@s seguidor@s, aqui vamos de nuevo a la aventura de hablar de polítiquería y las vicisitudes que, lo...