*RED NACIONAL DE ACCION ECOLOGISTA DE LA ARGENTINA*
*29 de agosto 2010*
MEDICOS DE PUEBLOS FUMIGADOS
*Fuentes:*
La Voz del Interior
CBA Noticias http://www.cbanoticias.net/
<http://noticias-ambientales-cordoba.blogspot.com/>
Es una pena que los que defienden a los "sojeros" sigan escondiendo estas informaciones. Conste que no soy contra la "soja" soy contra la forma en que se la cultiva y comercializa hoy en día.
*PIDEN A LA NACIÓN QUE PROHÍBA *
*LA FUMIGACIÓN AÉREA***
* *
*TAMBIÉN SOLICITAN QUE SE RESTRINJA*
*LA APLICACIÓN TERRESTRE***
* *
*El 27 y 28 se realizó el primer Encuentro Nacional de Médicos de Pueblos Fumigados en el Pabellón Argentina de la Universidad Nacional de Córdoba. Expusieron profesionales de la salud sobre las enfermedades ocasionadas por el uso de agrotóxicos, especialmente el glifosato. Expusieron médicos de la provincia de Santa Fe, Chaco, Misiones y Córdoba.*
El pediatra Rodolfo Páramo explicó sus trabajos en el norte de la provincia de Santa Fe y recalcó, de modo eufórico, los intereses económicos y la falta de humanidad de los ingenieros agrónomos a quienes calificó de “genocidas”. Sobre los efectos de los agrotóxicos, narró los problemas respiratorios y de piel que presenta la población de Malabrigo, refiriendo al deber como profesional y como egresado de la universidad cordobesa. “/Egresé de una universidad pública, para mí es un deber ético y moral advertir si encuentro algo que está provocando daño mínimo o máximo a la salud de una población/”.
Coni Fita, directora del Registro de Tumores Córdoba; Analía Otaño, integrante de la Red Salud Popular y delegada del Ministerio de Salud de la Nación en el Chaco; María del Pilar Díaz, directora de Epidemiología Ambiental del Cáncer de la UNC , entre otros, explicaron la relación entre el cáncer y el agrotóxico. Gladys Trombotto, genetista en la Maternidad Nacional brindó datos específicos sobre el aumento de malformaciones por la utilización de insecticidas: de 700.000 niños que nacen en Argentina, 21.000 tienen malformaciones. A nivel provincial, no hay vigilancia epidemiológica ni en barrio Ituzaingó ni en Montecristo. Agregó que en Córdoba y Santa Fe se utilizan más de 160 millones de litros de agrotóxicos, con efectos como pubertad anticipada, diabetes, daño renal hepático e intestinal.
Hugo Gómez Demaio, Jefe del Servicio de Pediatría de Posadas, Misiones demostró, mediante imágenes y relatos estremecedores, las secuelas provocadas por los químicos en la provincia del nordeste. Criticó a los productores de soja así como a todos los productos vinculados a la actividad agropecuaria. Aseguró que es altamente nocivo consumir todo lo relacionado con Monsanto, Cargil, Nestle, Unilever con Agro y Ades. Exigió: “/Soberanía alimentaria y distribución alimentaria equitativa/”.
*LOS EQUIPOS MÉDICOS DE PUEBLOS FUMIGADOS ENVIARON UNA CARTA A CRISTINA FERNÁNDEZ*
Los equipos de salud de Pueblos Fumigados de la Argentina, junto a otros científicos y académicos le solicitarán a la presidenta de la Nación, Cristina Fernández, que prohíba la fumigación aérea en todo el país y que restrinja la fumigación terrestre en las zonas aledañas a los centros urbanos.
El pedido formal se realizó a través de un comunicado en el que se argumenta que los pueblos fumigados vienen denunciando desde hace años una "importante agresión a la salud humana en las localidades sometidas a fumigaciones constantes en la Argentina, y que la situación se agrava día a día".
El texto agrega que en estos pueblos se están detectando como mayor frecuencia "enfermedades severas como cánceres, abortos espontáneos, trastornos de la fertilidad y nacimiento de hijos con malformaciones congénitas".
A su vez, "los trastornos respiratorios, endocrinos, neurológicos, hematológicos y psíquicos son también mucho más frecuentes en las poblaciones sistemáticamente fumigadas", señala el texto.
Destaca como datos cuantitativos que el consumo de plaguicidas creció un mil por ciento en los últimos 14 años y que en la actualidad unas 12 millones de personas se encuentran expuestas a las fumigaciones en el país.
Entre las pruebas señalan que "investigaciones y publicadas en revistas científicas internacionales arbitradas, en modelos experimentales con diversos plaguicidas, incluyendo glifosato, establecen una fuerte plausibilidad que explicaría la causalidad biológica de las manifestaciones clínicas de los pacientes".
Además, los equipos médicos de Pueblos Fumigados le enviaron una carta a las entidades agropecuarias en la que las exhortan a terminar con las fumigaciones. (ver abajo)
*CARTA ABIERTA DE LOS MEDICOS DE LOS PUEBLOS FUMIGADOS A LAS ENTIDADES AGROPECUARIAS*
1º Encuentro Nacional de Medicos de Pueblos Fumigados.
Córdoba, 27 de agosto de 2010
Sr. Hugo Biolcatti, Presidente de Sociedad Rural Argentina
Sr. Mario Llambias, Presidente de Confederaciones Rurales Argentinas
Sr. Eduardo Buzzi, Presidente de Federación Agraria Argentina
Los miembros de los equipos de salud de los pueblos fumigados de Argentina, junto con los científicos, investigadores y académicos, reunidos en el 1 Encuentro Nacional de Medicxs de Pueblos Fumigados, concretado en la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Córdoba, nos sentimos en la imperiosa necesidad de dirigirnos a ustedes, en forma directa y publica para hacerles conocer que es muy grave la situación de la salud de las poblaciones de los pueblos fumigados en la Argentina y que esta se agrava día a día.
Y que los canceres y otras enfermedades severas son detectadas con más frecuencia ahora. Al igual que los abortos espontáneos, trastornos de fertilidad y nacimiento de hijos con malformaciones congénitas que encontramos con índices muy elevados. Y que los trastornos respiratorios, endocrinos, hematológicos, neurológicos y psíquicos son, también ahora, mucho más frecuentes en las poblaciones sistemáticamente fumigadas. Fumigadas porque comparten el mismo espacio geográfico que los cultivos agroindustriales y transgénicos que ustedes explotan.
En las 23 millones de ha. ocupadas por cultivos transgénicos viven, en o entre sus campos, 12 millones de compatriotas, ellos son nuestros pacientes y por lo tanto tenemos una enorme responsabilidad en el resguardo de su salud y en la defensa de sus derechos a la misma.
Queremos decirles a Uds., presidentes de las principales entidades agropecuarias, que sabemos que están fumigando 300 millones de litros de venenos sobre esta población, que lo hacen sin ningún tipo de control y que el negocio de los laboratorios multinacionales de agroquímicos esta desencadenado en la Argentina, por lo que cada vez utilizan más y más tóxicos por ha., de manera irracional.
Queremos decirles también que nosotros, los médicos y demás miembros de los equipos de salud, los investigadores, científicos y académicos que analizamos este problema, no creemos es más, estamos seguros que los crecientes padecimientos en la salud de los habitantes de los pueblos fumigados son generados por las fumigaciones que ustedes realizan. Y esta seguridad nos las da conocer como viene evolucionando la salud de nuestras comunidades y cotejarla con la creciente información científica, que destaca las evidencias disponibles con respecto al daño que genera la exposición de pesticidas a la salud en poblaciones susceptibles.
Queremos decirles que no tenemos ningún interés mezquino oculto, no tenemos ningún interés económico, ni político partidario, ni religioso, ni de ningún otro tipo, que no sea el resguardo de la salud de nuestros pacientes, para decirles lo que aquí estamos afirmando y exortarlos a que PAREN DE FUMIGAR.
Por último, queremos decirles, que sabemos que están aprovechando una coyuntura internacional con precios en alza y demanda sostenida, pero sus ganancias no justifican los canceres de nuestros pacientes ni las malformaciones de nuestros hijos.-
miércoles, 24 de noviembre de 2010
*RENACE INFORMA* Que piensa Usted al respecto?
miércoles, 20 de octubre de 2010
Carta ciudadana desde el Paraguay
Este artículo puede que les parezca repetitivo, pero es un artículo enviado por un gran amigo y me place saber que hay gente que piensa en nuestro planeta como nuestro hábitat y no apenas como algo que debe darnos más y más ganancias.
Bill Morrison y el permacultivo:
Una filosofía para la vida.
Conocí a Bill Morrison ―un australiano que ama a la tierra por sobre todas las cosas―, a través de un vídeo que me trajo un amigo músico y también amante de la naturaleza. Me gustaría que lo vieran todos los periodistas que abogan por la agricultura intensiva y el monocultivo… y aborrecen todo pensamiento alternativo en favor de la madre tierra. Esa madre agredida por la inconsciencia de quienes sólo buscan dinero y lucros inmediatos; pero olvidan que la tierra es fuente de vida para todos. Desde el aire que respiramos, el agua que bebemos y los alimentos que nos brinda cotidianamente.
De acuerdo a sus propias palabras… y experiencias, la agricultura moderna NO busca paliar el hambre o alimentar a la humanidad, sino simplemente hacer dinero rápido con los menores costes posibles.
Sabido es que un solo peón-esclavo con un tractor puede manejar hasta 500 hectáreas… con agrotóxicos, abono químico y maquinaria. La utilización de mano de obra en la agricultura empresarial es casi nula.
También esa pren$a concubinada con la S.I.P. defiende ese “modelo”, sin detenerse a pensar que el agronegocio es la “cultura de la muerte” y no para la vida, ya que asesina bosques, extermina la biodiversidad, envenena agua, tierra y aire, provoca sequías y alteraciones climáticas… para engordar ganado para los países ricos o agrocombustible para máquinas.
La cacareada “revoluición verde” no tardará en convertir nuestros escasos bosques en desierto verde, tras la erosión y el retroceso del régimen natural de lluvias “gracias” a la ganadería extensiva y el monocultivo.
Bill Morrison ha convertido ¡en cinco años! Un erial australiano en un ubérrimo bosque donde abunda toda clase de frutas y hortalizas… a un coste mínimo. Ahora ha recorrido más de cincuenta países a llevar la buena nueva de la abundancia. Especialmente a aquellos que han sido desertificados por la agresión del hombre. Hace poco fue galardonado con el Right Livelihood Award, o “Nobel altenativo”, por sus revolucionarios métodos agrícolas basados en el respeto a la naturaleza e integración con ella y sus criaturas.
Morrison dice, con una pícara sonrisa: “―Sin salir de mi vivienda, puedo surtirme de verduras, patatas, guisantes, frutos de estación y hasta me sobra para los animales del bosque (salvajes y domésticos) y nadie pasa hambre. Todos formamos parte de una cadena y todos hacemos nuestra parte en ella…”.
El método de Morrison fue ingeniosamente creativo. “―He tomado periódicos desinformadores y los esparcí por sobre el suelo, dejando debajo de ellos semillas de guisantes, patatas y semillas de árboles frutales. Esto impedía a los hierbajos crecer, me ahorraba el trabajo de cavar y carpir; retenía la humedad de las lluvias y el sereno nocturno; además del calor solar. Sólo me quedaba descansar hasta que la naturaleza convirtiera esas malas noticias y publicidad consumista en abundancia. Sólo debía cambiar los periódicos cada quincena y esparcir paja y ramas encima de ellos. En menos de dos meses… ya tenía abundancia de hortalizas y en dos años abundancia de frutas”.
Un lote de cien metros cuadrados basta para alimentar a una familia y compartir excedentes con los vecinos. Al aumentar el régimen de lluvias gracias al bosque circundante, pudo tener un estanque y criar carpas y tilapias para consumo. Y ni hablar de los huevos y la leche que obtenía de dos vacas que pacen libremente y sin temor de la amenaza del matarife.
Si esas enseñanzas cundieran en nuestro empobrecido San Pedro… habrían suficientes alimentos sin recurrir a la eternamente postergada “reforma agraria” ni a capital usurario, local o exógeno. Tampoco harían falta “ocupaciones” de facto ni EPP alguno. El bosque lo haría todo: fertilizar el suelo y el suelo proveería los alimentos en la cadena final.
Retornaría entonces el ya desaparecido “Mboriahu rygüatã” para todos los hogares paraguayos.
Chester Swann
Agradezco a mi amigo Aldo Báez por este excelente material, que debería ser difundido por el Ministerio de Educación en todas las instituciones del país.
sábado, 9 de octubre de 2010
El problema de la soja en Paraguay
Yo no me trago eso de la macro economía, que solo beneficia a unos poquísimos habitantes del Paraguay, la mayoría de ellos ni paraguayos son. (NdlR)
Esto lo recibí atravéz del nuevo grupo de yahoo de paraguayos migrantes al que me place pertenecer. Espacios como éste son los que nos harán crecer y defender nuestra querida tierra paraguaya.
Entre las muchas cosas que me preocupan sobre la situacion del Paraguay es el problema de la soja.
Aqui abajo les copio un ensayo y el subsiguiente intercambio muy interesante en Facebook entre dos amigos mios (Ben F., y Alejandro H.).
La soja en Paraguay
Por Ben F.
De un tiempo a esta parte estuve pensando sobre la industria de la soja en Paraguay y su conflicto con los campesinos paraguayos.
No es algo que me afecte, yo vivo fuera de Paraguay, el tema se me presenta solo a través de los diarios paraguayos que leo por internet, aunque a veces también sale en conversación con parientes y amigos, ninguno de los cuales viven en las zonas afectadas tampoco. Estas conversaciones nunca duran mucho, ellas se extinguen rápidamente en acuerdo anticipado ya que todos siempre estamos a favor de los productores de soja. De mi parte, mis convicciones capitalistas y libertarias me hacían estar naturalmente a favor desojeros y ganaderos porque en principio ellos son la gente que produce y exporta, y por lo tanto deben ser buenos para el Paraguay en todos los casos. Así de simple era el tema para mí.
Pero meses atrás vi un documental europeo que examinaba esa situación desde afuera en forma neutral y apolítica, entrevistando tanto a campesinos paraguayos desplazados como a los sojeros brasileños y las autoridades locales. El documental no quitó conclusiones, solamente presentaba el conflicto en sus variados aspectos, pero desde ese entonces, a medida que pienso y veo más sobre esto, estoy cambiando mi opinión de a poco. Ahora no estoy seguro que la industria de la soja, así como se da en Paraguay, sea bueno para el país.
El documental mostraba zonas en Paraguay que aparecían como un mar verde, con plantaciones de soja hasta donde el ojo puede ver, sin ningún árbol ni arbusto natural a decenas de kilómetros de distancia. Ya en 2007 2,4 millones de hectáreas de suelo paraguayo habían sido depravadas de toda fauna y flora natural y de otros cultivos para la sola producción de soja. La CámaraParaguaya Exportadora de Cereales y Oleaginosas (CPECO) anunció que el objetivo para 2008 es expandir elárea de siembra a cuatro millones de hectáreas. Como estamos ya en el 2010, pienso que ahora el mar verde ya debe ser océano. Un océano verde que es regado periódicamente con agroquímicos, donde no hay ni un árbol en que ni un loro pueda posarse, ni un arbusto siquiera, nada que no sea soja. Supongo que ni un tapití puede vivir allí. Desde el punto de vista ambiental la soja no parece nada bueno.
¿Pero qué digo? ¿A qué neoconservador capitalista libertario le importa eso? Dejemos de lado la ecología, hablemos solamente en términos económicos: Sólo entre enero y septiembre de 2008 la soja tuvo un ingreso de 1.284,5 millones de dólares. Es un buen ingreso. Los propios sojeros y los gobiernos colorados han dicho que la soja es una de las actividades más dinámicas de la economía nacional, al inyectar grandes cantidades de divisas.
Pero, ¿será cierto? ¿Es realmente una actividad dinámica en Paraguay? ¿Llega realmente a favorecer a muchos paraguayos esos enormes ingresos? ¿Crea buenas ocupaciones esta industria? ¿O por lo menos, produce el "trickle-down economics", o sea, el derrame económico del Reaganomics?; es decir, ¿cae algo para la clase media por lo menos, aunque no llegue a los pobres? ¿Cuál es la realidad?
La realidad es que el cultivo de la soja es que es una industria altamente mecanizada que requiere muy poca mano de obra. Con sus tractores y máquinas cosechadores los propietarios no necesitan más que a sus propios familiares para explotar muchas hectáreas, por lo tanto no es una fuente de trabajo para la población en general.
Tampoco hay mucho trabajo en valor agregado en Paraguay, ya que el Paraguay sólo vende el producto al natural. Son las multinacionales como Archer-Daniels-Midland (ADM) quienes ganan en el transporte y procesado de soja paraguaya, dando empleo a asiáticos, ya que allí se procesa y consume la soja paraguaya.
Entretanto, la materia prima, la semilla, se compra de Monsanto, otra multinacional. Los fertilizantes y químicos también son producidas por multinacionales como Monsanto, seguramente producidos en el Brasil. Los tractores y otros implementos mecánicos son también importados del extranjero. Todas las cosas necesarias para esta industria son importadas. El Paraguay sólo provee el suelo y el agua, que son los que absorben todos los residuos contaminantes.
En cuanto a impuestos, la "materia prima" está generalmente libre de impuestos de importación, así que el gobierno casi nada recauda con la importación de la semilla, los químicos y los tractores. La exportación tampoco tiene gran cosa en impuestos, apenas un irrisorio 1,5% sobre un precio prefijado que no es el precisamente el cotizado en el mercado. Y como tampoco hay impuesto a la renta personal en Paraguay, el resultado es que los miles de millones de dólares de ingresos de la soja sólo benefician al grupo de sojeros en Paraguay en forma casi libre de impuestos, y a las multinacionales extranjeras que proveen la materia prima.
El resto de los paraguayos se beneficia my poco o nada, ya que no hay trabajo en la creación de la materia prima, ni en cosecha, ni en valor agregado. El estado no recauda mucho ni en las importaciones ni en las exportaciones, ni en impuesto a la renta tampoco, pero el estado debe mantener los caminos, los silos y los puertos por donde circula la soja. Mientras tanto, los paraguayos que compran gasolina subsidian el gasoil de los tractores y camiones que se usan en la industria de la soja.
Y no sólo que la soja no crea trabajos, sino que por cada hectárea de algodón u hortalizas o legumbres o cultivos frutales que se muda a la soja, se pierde el trabajo manual que estas plantaciones requerían. La soja crea muchas ganancias para unos pocos, y gran desocupación para muchos, a quienes algunos sociólogos designan como "refugiados del modelo agroexportador sojero." La mayoría de estos campesinos desplazados son atraídos por ideologías de izquierda. Algunos inclusive apoyan y otros se unen a grupos de terroristas de izquierda como el EPP.
Las multinacionales han identificado que la gran zona que abarca desde Entre Rios en Argentina, pasando por la región Occidental del Paraguay a gran parte del sur de Brasil, como el mejor lugar de sudamérica para expandir su industria. Allí los productores son alentados, asesorados y financiados por "asociaciones de productores" creados y patrocinados por estas multinacionales. Nada de esto suena mal pero el problema es que esta interferencia externa estaría solamente alineada con el interés económico de las corporaciones y no necesariamente con el interés nacional del Paraguay. Es muy posible que estas corporaciones creen grandes ventajas artificiales para la soja a corto plazo en detrimento de cultivos más tradicionales, para desplazarlos, ya que a estas empresas no les importa que el desplazamiento de cultivos tradicionales cause desocupación y disturbios sociales en Sudamérica, lo único que les importa es atender a la creciente demanda asiática, porque allí está su negocio.
Una situación así ya sería netamente mala para el país si los cultivadores fuesen paraguayos, pero ni siquiera lo son. Sin ninguna intensión de caer en la xenofobia y sin ningún espíritu antibrasileño, hay que mencionar que los sojeros son en su gran mayoría esos que llamamos "brasiguayos," inmigrantes brasileños que, según tengo entendido, al contrario que inmigrantes anteriores de lugares más lejanos, no se "paraguayisan" sino sino que simplemente siguen sus vidas brasileñas como si no han salido nunca del Brasil. Es decir, ellos viven en portugués, escuchan música brasileña, y también supongo que ahorran su dinero en bancos brasileños que invierten en préstamos en Brasil que les queda bien cerca, y no en Paraguay. Así que el Paraguay tampoco se beneficiaría de sus ahorros bancarios. De ser así el "tricle-down" es nulo.
Para los sojeros brasileños esta es una situación genial, ganan mucho más que si hubiesen cultivado en Brasil porque allí estarían pagando buenos impuestos, y eso sin mencionar que sus terrenos lo han conseguido a mucho más bajo precio de lo que les hubiese costado Brasil, la mayoríade los cuales no han sido comprados con dinero que trajeron del Brasil sino con las ganancias que ellos obtuvieron en Paraguay. Además, los habrían comprado en forma coaccionada a campesinos paraguayos.
¿Cómo que "en forma coaccionada"?, se estarán preguntado. El cuentito, según lo pienso, sería algo así: Un agricultor paraguayo tenía un campito donde vivía de su cultivo de hileras de lechugas, zanahorias, calabazas, tomates y otras verduras plantadas entre viejos árboles frutales de varios tipos. Ciertamente era bien pobre pero vivía sin hambre ni polución química. Luego llega un brasileño que tiene tractores y agroquímicos, quien le propone alquilar su terreno por un monto superior a lo que él obtiene cultivando su terreno en forma manual. Aceptado el ofrecimiento, el brasileño arrasa los árboles y planta soja en ese terreno y el campesino paraguayo vive de esa renta del alquiler, y por lo tanto ya no cultiva pero gana más que antes; con la renta del brasileño incluso tiene para su tele y su moto, y así aparentemente está mejor. La misma cosa ocurre con los demás vecinos de los cuales el brasileño ha arrendado otros campos adyacentes y ha extendido su cultivo alquilando más y más terrenos a medida que ganaba más y podía comprar más tractores e invitar a más familiares suyos del Brasil a que vengan a trabajar en el cultivo de soja con él. Luego llega el momento que el brasileño ya arrienda todos los terrenos en la zona, y ahora le dice al campesino que ya no le va a alquilar más el terreno, que solamente quiere comprarlo. El campesino paraguayo por su parte no puede ofrecer a otro porque éste es el único sojero en la zona, así que si no se lo vende, se queda sin la entrada del alquiler y deberá volver a la vida de subsistencia con cultivo manual de calabazas y cosas así, pero la perspectiva de ese retroceso no es nada apetecible, sobre todo ahora que sus árboles frutales están todos derribados, nuevas plantas frutales tardarían años en tener las frutas con las que antes contaba cada año, así que no le queda otra opción mas que vender su terreno al Brasileño. De esta forma, aunque el brasileño le pague un monto justo, al precio del mercado, la realidad es que la venta en ha sido en esta manera coaccionada. Ahora el campesino ciertamente tiene el dinero de la venta pero no sabe en qué invertir y termina gastándolo todo, pasando a ser otro pobre paraguayo "sin tierra" más.
Esta historia se repite con todos los campesinos paraguayos de la zona, hasta que el brasileño compra todos los terrenos que puede cultivar él con su extendida familia. Al final, hasta los que no quisieron arrendarle terminan vendiendo sus tierras cuando éstas se ven rodeadas de kilómetros y kilómetros de de soja, con aviones regando pesticidas y fungicidas a su alrededor. Así,miles de campesinos paraguayos han tenido que vender sus tierras y mudarse, desplazados como por una inundación verde que sigue creciendo y que solo da lugar, trabajo y ganancias a los brasileños en tractores.Los campesinos paraguayos, los árboles frutales, los loros, hasta los tapitíes que los campesinos maldecían cuando se servían de sus cultivos de zanahorias y otros vegetales, todos fueron removidos. Las calabazas, naranjas, mangos que antes crecían en ese terreno hoy el Paraguay importa del Brasil.
Pero el productor sojero está super bien. Compró la tierra mucho más barato que lo que le costaría en Brasil y no tiene que pagar los impuestos que tendría en Brasil. Tampoco tiene que adecuarse a la regulación brasileña, en Paraguay se puede cosechar al máximo con el máximo de polución química sin temor a multas ni penas carcelarias como recibiría en Brasil si usara los mismos químicos prohibidos que puede conseguir barato en Paraguay. Y lo que gana lleva a depositar al Brasil, que es donde tiene su "parentela," donde compra sus artículos domésticos y de trabajo, junto con la música brasileña que escucha y los videos que mira, y adonde seguramente enviará a sus hijos a que se eduquen y a donde seguramente retornará cuando sea viejo.
Esta situación da para pensar. ¿Si estos sojeros siguen prosperando y siguen viniendo, desplazando más aún a campesinos paraguayos, qué podría ocurrir? ¿Guerrilla? ¿Revolución? ¿No les asusta a los paraguayos que el Brasil en el futuro, inclusive medio sin querer,como que repitiendo la historia de Texas, defendiendo a los brasileños en Paraguay, pueda terminar con un estado más, un estado compuesto de lo que ahora son los departamentos de Amambay, Canendiyú, Alto Paraná, la parte Norte de Concepción, con partes de San Pedro, Cazapá y Caaguazú? ¿Cómo Se llamaría ese estado? Bien podría llamarse "Estado Brasileiro do Guaira," o "Soja Grande do Sul" o "Matto Morto por Soja."
¿Y si, por el contrario, los sojeros no prosperan al final? ¿Qué pasará con ellos si luego de años de explotación la tierra ya no dá más, ya sea por cambio climático o, más probablemente, por el abuso de tan extenso monocultivo dependiente de agroquímicos? ¿Se quedarían a enfrentar el problema con los paraguayos, o se mudarían de vuelta al Brasil a vivir confortablemente de sus ahorros, dejando a un Paraguay árido, sin árboles y totalmente contaminado, con periódicas tormentas de arena tóxica?...
...Bueno, ya me extralimité. No era mi intención divagar a escenarios sojapocalípticos para un 2012 paraguayo. La cuestión es que el tema da para pensar, no es cosa de estar automáticamente al lados de los sojeros.
viernes, 24 de septiembre de 2010
El mito de los sojeros
Cuando se dio el inicio de las obras de Itaipú, los brasileños hicieron “su trabajo” por adelantado y nos tomó desprevenidos a nosotros.
Resulta que el gobierno de aquel entonces ya vio que “reasentar” a los que serían desplazados por la represa, iba a costar demasiado caro si se compraban tierras en el mismo territorio brasileño, entonces buscaron rápidamente alternativas más válidas y baratas.
El Paraguay era el único país que ofrecía todas las garantías de que los brasileños harían lo que quisieran y trabajarían como quisieran. Explico: Paraguay era el único país que “permitía” comprar tierras en sus fronteras, no tenía, por lo que veo ni tendrá, un sistema fiscal ordenado y eficaz, hecho que permite que los extranjeros no se vean obligados a declarar sus ganancias, ni a reinvertir parte de ellas en el país. Tampoco les está restringido que manden el dinero, conseguido gracias a la tierra paraguaya, a su país de origen, donde sí invierten en construcciones, incluso fortalecen el sistema financiero de sus países de origen, mientras crea una fuerte fuga de divisas de la nuestra.
La mayoría de estos reasentados se convirtieron rápidamente en “sojeros”, considerando que los controles de uso de productos agro-químicos es casi nula en Paraguay, mientras que en el Brasil es rigurosa, produjeron al máximo, dado la situación estratégica de sus propiedades con la frontera de sus países de origen, les resultaba muy fácil “pasar el grano” hacia Brasil.
Las cifras de la cantidad de grano producidas son apenas eso, “Toneladas de grano”, porque por otro lado han producido una migración masiva de paraguayos de esas zonas, hay una cuasi desertificación sin visos de recuperación de las propiedades sojeras.
Si se compara a estos brasileños con los menonitas de Itapúa puede verse una gran diferencia, estos últimos están muy integrados a la comunidad paraguaya, cumplen a cabalidad las leyes nacionales; mientras que los otros adoptan sus propias “políticas” e imponen incluso su idioma.
Las cifras que mencionan para definir la “macroeconomía” no condice con lo que “deja” en la zona de influencia estos sojeros.
No importa que digan que el PIB creció gracias a estos sojeros, si se mira a la gente que vive en esas zonas y no hacen parte de ellos, porque no tienen la infraestructura técnica, crediticia ni la proporción de terreno adecuado, viven en la más absoluta pobreza, por eso finalmente acaban vendiendo sus terrenos a precios de banana y migrando a las ciudades a engrosar la ya larga lista de las franjas de pobreza de las metrópolis paraguayas y extranjeras.
Los brasileños, una vez más fueron más inteligentes, hicieron su trabajo con visión y el Paraguay, o al menos el gobierno corrupto y apátrida de aquel entonces, “regaló” nuestras tierras a hijos de otras tierras, mientras dejaba a los suyos en el más absoluto abandono.
Las consecuencias son realmente terribles, migración masiva de la población rural nativa; deforestación total de la zona sojera, uso indiscriminado de agro-químicos que contaminan la capa de retroalimentación de agua en zonas de acuíferos (recuerden que las aguas de lluvia nutren las fuentes de agua subterránea) y empobrecen la calidad de nutrientes naturales de la tierras, obligando al uso continuo, creciente y progresivo de los agro-químicos contaminantes.
Finalmente quiero decirles algo importante, la culpa no la tienen estos brasileños, o brasiguayos si así lo prefieren, la tienen nuestros gobernantes (ejecutivo y parlamentario) que no se interesan por el país y sí por sus propios bolsillos. No es una cuestión de xenofobia, es una cuestión de justicia, ¿acaso piensan que nosotros los paraguayos tendríamos las mismas oportunidades en el Brasil? O ya se preguntaron por qué ellos son más en la frontera paraguaya que en la Argentina por ejemplo.
miércoles, 14 de julio de 2010
Golpes A La Democracia, Golpes A La Vida
Publicado también en Argentina Indymedia
Días muy intensos me han tocado vivir como un ser humano que está en la periferia de la periferia de la periferia (triple marginación sistémica) A la par que se conmemoraba cinco años de una masacre de 400 personas en el supermercado Ycuá Bolaños (1 de Agosto de 2004) se tenía que soportar la derogación de un decreto presidencial que ponía más controles y algún límite al genocidio agroquímico que se está sucediendo en Paraguay desde hace años y que provoca la muerte de algunos niños cada varios meses en varias zonas del Paraguay, sin mencionar los cientos de bebés que nacen deformes por la contaminación agroquímica y los miles de paraguayos que padecen todo tipo de enfermedades crónicas; agregando las decenas de sospechosas muertes por cáncer que se dan en las ciudades paraguayas.
Las promesas del gobierno de Lugo se hicieron añicos con la anulación definitiva del decreto 1937. Un decreto que regulaba la protección ambiental y de salud pública, el cual fue calificado de “marxismo” por algún trasnochado ultrarreaccionario nada periférico por cierto, al estar en el propio gobierno de Lugo. En realidad solo reflejaba la postura de los ultrarreaccionarios del planeta, que buscan revivir la Guerra Fría del siglo XX, la absurda guerra ideológica que impusieron para sumir en la ignorancia a los pueblos. Los ultrarreaccionarios son por naturaleza retrógrados, a los problemas futuros los resuelven con esquemas del pasado. Así se hizo en Honduras, dónde los golpistas (apoyados por la “mass media” mundial) recurren a la guerra sucia que aún se enseña en los cuarteles de EE.UU., la misma guerra sucia del siglo XX, que se aplica aún en Irak, en Afganistán, en Palestina y ahora en Honduras.
Siempre el “terrorismo mediático” antecede a la represión policial-militar, a la violencia social y a las guerras imperiales. La fuente de poder de todo este aparato no es el capitalismo, que es solo una consecuencia más, la fuente de poder es la actual cultura egoísta, la que sustenta la cultura de la violencia imperante (por cada dólar que se invierten en campañas pacifistas y sociales, se invierten dos mil dólares en armas y campañas de violencia y guerra) Esta cultura del egoísmo violento tiene sus raíces en el limitado y mediocre uso que le damos a nuestro cerebro, es nuestra conciencia básica limitada a lo puramente instintivo. Esta conciencia es la que genera la lucha de clases o, mejor dicho, la guerra social de los privilegiados contra los marginados.
El caso Ycuá Bolaños es el más claro ejemplo de esta guerra social, así me comentó uno de los coordinadores de las víctimas de la tragedia del 1 Agosto. Siendo empresario, reconoce la existencia de la lucha de clases o guerra social, dónde el poder judicial impone el Derecho Penal del Enemigo Pobre (pobres siempre delincuentes, ricos siempre inocentes). Este coordinador de víctimas de la actual cultura mira a la socialdemocracia como la única alternativa. En realidad la socialdemocracia ya fracasó como medio para superar la actual cultura, es solo un esquema socioeconómico y político para suavizar la guerra social y la cultura egoísta. A su vez el simple socialismo lineal ignora la real dimensión del desafío de superar esta cultura violenta, se centra en las ramas (capitalismo y estado represivo) pero no en la raíz (falta de desarrollo de la conciencia y de una nueva cultura) En los pocos países puramente socialistas la corrupción y la burocratización elitistas dan continuidad a esta tendencia primitiva de la humanidad.
Desde las estructuras de la Iglesia Católica han ofrecido una solución bonita: La Civilización del Amor, del amor fraternal lógicamente (no simplemente del amor sexual, que eso abunda en una forma muy primitivizante) Pero no han pasado de un mero cliché por no plantearse ese cambio desde un enfoque científico-crítico de la realidad social. No pueden, ya que las religiones son un elemento más del sistema primitivo actual (más que re-ligión y re-ligar, se necesita una re-liberación integral) Justamente, desde la ciencia se ha descubierto la importancia trascendental de la fe espiritual como fuente de desarrollo de la conciencia. El problema no es la espiritualidad, el problema está en los dogmas religiosos que limitan esa espiritualidad y a la conciencia por tanto.
Necesitamos una Civilización de la Conciencia Altruista, que deba empezar por una Pedagogía Liberadora Integral, una Revolución Cultural de la Solidaridad, basada en la ciencia crítica y en una espiritualidad racional. Esta pedagogía liberadora necesariamente debe empezar por abajo, desde la periferia y su difusión debería ser masiva. No se trata simplemente de recuperar valores, sino de generar nuevos valores. No se trata solo de aprender conceptos políticos y organizarse por la defensa de nuevos valores sociales altruistas, se trata de cambiar nuestra manera de pensar y usar nuestro cerebro a través de métodos efectivos (meditación y otros)
Esta revolución cultural urge, porque el planeta está siendo devastado ecológicamente y la naturaleza ya empieza a pasarnos la factura, con un cataclisma apocalíptico en puertas. No temamos al concepto de “revolución cultural” porque solo se trata de adoptar y difundir un nuevo estilo de vida radicalmente distinto al que llevamos actualmente. Si nos seguimos asustando por el cambio, el planeta hará su revolución y sus cambios, aplastándonos en el proceso.
Abogado Alejandro Sánchez
Ecologista y Pacifista
viernes, 18 de septiembre de 2009
Los sojeros quieren impunidad

Todavía no es posible determinar si la muerte de cinco nativos Mbyá Guaraní en Caazapá se debió a una intoxicación por agroquímicos, según el doctor Pablo Balmaceda, del Ministerio de Salud. En contrapartida, dijo que corroboró que en la zona no existen barreras que mitiguen los efectos de fumigaciones de las plantaciones de soja.
Lo que precede es un copete de la información insertada en una página de Ultima Hora, choca, duele y nos deja perplejos a quienes de alguna forma hemos tenido contacto directo con este tema.
Los médicos o enfermeras de los Centros de Salud del Interior del País, no están capacitadas para dar una atención adecuada. Cuando un agricultor va con esos síntomas la enfermera o el médico lo examinan, la sentencia es definitiva, “pene Kûrâ’yin mbaité” (están infestados de sarna), mas allá de la enfermedad en sí, la palabra Sarna en guaraní es insultante, casi tanto, si no peor, que la lepra. Claro que el diagnóstico es apenas visual, esa directiva ya está escrita, “Es lo que hay que decir…”.
Las consecuencias de esta intoxicación química: Venta de parcelas de cultivo y abandono del lugar. El día en que algún periodista haga una investigación en serio, verá este asustador resultado; en algunos casos el paciente muere y el médico da como causa de muerte otra cosa.
Por favor, y por amor a nuestra próxima generación, vamos a parar con esta impunidad. La ciudadanía tiene que reaccionar.
jueves, 5 de febrero de 2009
Foto ilustracion: fuente GoogleLos brasiguayos, los agroquímicos y las luchas sociales
Para entender este tema hay haber vivido en la zona de Concepción y todas las otras zonas ocupadas por Brasileños que se han documentado como paraguayos pero que de tal no tienen absolutamente nada. Son personas que compraron las tierras bajos diversas circunstancias, por ejemplo pagando alguna coima para obtener tierras del Indert (antiguo IBR), cuyos registros de adjudicaciones, o el control de los adjudicatarios jamás fue eficaz. Los que consiguieron una pequeña parcela y ambicionaban tener mucho más apelaron a la fumigación de sojales con productos agroquímicos que creaban una especie de sarna en las personas que no tomaban las precauciones necesarias, la falta de centros de salud y de medicamentos adecuados o al alcance de los pequeños productores rurales, vecinos de estos “brasiguayos”, razón por la que no tuvieron otra opción sino la de vender sus terrenos, lógicamente quienes los compraban eran sus propios vecinos brasileños, que de esa forma iban formando sus grandes extensiones de tierra, al margen de lo que “legalmente” podían adquirir, es decir; hay un marco legal que debe ser tenido en cuenta, aparte de que el terreno haya sido comprado y pagado. ¿Culpables? No se trata de buscarlos, en mi humilde opinión, creo que lo principal es buscar una solución equitativa que no perjudique a ninguna de las partes.
Las luchas sociales, actualmente, están plagadas de fallas. Hay dirigentes idealistas y capaces que luchan por una reforma agraria justa y honesta, como también están los que solo quieren perturbar el ambiente, para que después, en rio revuelto, entren ellos a llevar los “peces sin esfuerzos”.
Este "Desgobierno" que promete mucho y no hace nada.
* Imagen con D.R. Internet Hola querid@s seguidor@s, aqui vamos de nuevo a la aventura de hablar de polítiquería y las vicisitudes que, lo...
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