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sábado, 28 de mayo de 2011

La banalización de los valores

El mayor de los males de la sociedad actual es la de banalizar los valores humanos y morales que antaño regían la vida de la mayoría de la gente. Cuando digo mayoría me refiero a aquellas personas que no tenían demasiado acceso a los medios comerciales que tratan de vender de todo y a cualquier precio. Es decir, no tenían contacto directo con el mundo del consumismo devorador de hoy en día.
Se banaliza el matrimonio, porque el divorcio es un comercio que mueve trillones de cualquier moneda corriente en el mundo; se banaliza el sexo, porque la pornografía y la explotación del cuerpo humano es otro negocio que mueve montañas de dinero, en perjuicio de la mayoría y en beneficio de unos pocos. Se banaliza la fe, porque hay líderes religiosos a quienes importa poco el valor humano, solo le interesa el lucro personal y el poder que su posición le proporciona. Tenemos políticos que no quieren reconocer que la política es una herramienta, social – administrativa, que debe servir a todos y todas y no solo para su provecho personal
El resultado de esta amalgama de hechos es que hoy tenemos personas que no se importan con la honestidad, con la armonía familiar o con su entorno natural. Tenemos familias divididas, hijos abandonados (prostituidos o prostituidas).
¿Cómo se puede revertir esa problemática? ¿Hay una herramienta capaz de lograr esa reversión? Es una buena pregunta. A mi modo de pensar creo que la única herramienta capaz de revertir esta situación es la educación. Urge reformular la educación, darle bases más sólidas, más humanas. Menos comercial, menos consumista. Una educación más consciente de la naturaleza humana y su entorno.
Debemos reaprender a ser más humanos, a acercarnos más a nuestros semejantes, a respetar más a los seres vivos que nos rodean (humanos, plantas o animales) debemos comprender que ellos hacen parte de nuestro entorno, los unos para relacionarnos y formar UNA SOCIEDAD, los otros para nuestra supervivencia (alimentación, abrigo o cualquier otra necesidad biológica inherente a nuestro ser) pero para que esa CONVIVENCIA sea armoniosa debe haber respeto, respeto por el tiempo que la naturaleza necesita para REPONER lo que nosotros consumimos, en realidad debemos aprender a consumir y no a depredar como lo hacemos hoy. 

jueves, 19 de mayo de 2011

Las fragilidades de nuestra "INDEPENDENCIA"

No es fácil escribir algo después de dejar de hacerlo por un buen tiempo. Lo vuelvo a hacer ahora, un poco motivado por las festividades del bicentenario de nuestra independencia y, a la vez, echar (de nuevo) una mirada a nuestra reciente conquista del derecho al voto de la diáspora paraguaya.
Ya es de conocimiento de mis lectores que yo no estoy muy convencido de NUESTRA VERDADERA INDEPENDENCIA. Aun me parece muy frágil esta independencia, por eso creo que la frase “hacia una nueva independencia” cae como anillo al dedo en este caso.
Más allá de una “independencia” territorial nos falta una independencia financiero-productiva, que nos permita un desarrollo humano sustentable y acorde a nuestra idiosincrasia. Un país, como el nuestro, no puede vivir bajo las mismas reglas económicas, políticas y legales de los países industrializados, básicamente porque no contamos con las estructuras cívicas y educativas necesarias para eso, peor aún, siquiera tenemos estructura física para sostenerlos y ponerlos en vigencia (el caso del Código Penal o, incluso, la defensa de los Derechos Humanos)
Ya lo dije una vez y lo vuelvo a repetir, hace falta HUMANIZAR la política, es decir hacerlo una herramienta al servicio del hombre y no hacer que la política sea un elemento destructor de los valores humanos (corrupción, el deseo del poder por el simple poder).
Nuestra verdadera independencia vendrá de la mano de una educación equitativa, cívica y profesionalmente hablando, no hay otro camino. Ningún pueblo fanatizado e ignorante entiende el verdadero sentido de las palabras TOLERANCIA, RESPETO, DIVERSIDAD Y DEMOCRACIA. Solo entendiendo estas palabras se pueden elegir a verdaderos líderes políticos que serán capaces de administrar la cosa pública como cosa pública y no como cosa privada. La fauna política paraguaya está plagada de gente sin ningún conocimiento de su rol en el ámbito que le toca actuar en bien del país. Los señores parlamentarios no aprueban proyectos de gobierno sin antes “EXIGIR” espacios de poder (vulgo: soquete), hacen ALIANZAS con el mero propósito de GANAR una banca en el parlamento o para imponer intereses totalmente foráneos a los intereses nacionales.
Antes de pensar en nuestra independencia de otros países, debemos pensar en nuestra independencia interna, de ello depende nuestra EVOLUCION POSITIVA hacia un progreso sustentable en bien de todos los paraguayos y paraguayas. Pero, OJO, eso no depende del Gobierno, depende de cada uno de nosotros. Depende de nuestro comportamiento como ciudadanos y ciudadanas, conscientes de la necesidad de construir un país democrático y fortalecido, sin una sociedad corrupta que solo busca “aprovechar al máximo” cualquier oportunidad de ganar algo “al margen”, sea evadiendo impuesto, comprando cosas de contrabando o falsificada, incluso, y peor aún, cosas robadas. Necesitamos una sociedad que no aliente la coima para conseguir alguna “ventaja” o eludir alguna multa o prisión, necesitamos profesionales más conscientes de la importancia de sus labores sin tener en cuenta el nivel en el cual desempeña esa labor, es decir, desde el barrendero hasta el encumbrado ejecutivo, debe saber que su trabajo hace parte de la imagen de su país: TRABAJAR CON EFICIENCIA, CALIDAD Y BUENA VOLUNTAD será la muestra más acabada de que somos un país realmente libre y soberano. Puede que algunos crean que esto no tiene nada que ver, pero si hacéis un análisis concienzudo de lo aquí expuesto verán que algo de razón tengo. Perdónenme si divago

domingo, 15 de mayo de 2011

HACE 200 AÑOS... PARAGUAY LIBRE E INDEPENDIENTE!!!

Hace 200 años que unos jóvenes descontentos ante la expoliación de los invasores españoles, se juntaron y consiguieron un Paraguay libre de cadenas foráneas.
Hace doscientos años nacía un Paraguay libre, libertad que duró varias décadas y que fue la envidia de países poderosos, envidia que condujo a una sangrienta, cobarde e injusta guerra. Guerra que fue defendida a capa y espada por jóvenes valores militares y civiles, dispuestos a dar su vida por seguir viendo a su querida patria libre de cadenas extranjeras.
Somos un país que supo renacer de sus cenizas sin perder un milímetro de su identidad genética y cultural, a pesar de una guerra que diezmó la población, que dejó un país endeudado y empobrecido, el Paraguay conservó su idioma y su sabiduría ancestral del manejo de la naturaleza y sus propiedades curativas, tanto como nutritivas.
Hoy festejamos doscientos años de independencia, creo que ésta es una buena fecha para proponernos dar nuestra mano de esfuerzo en la construcción de un nuevo Paraguay, libre de toda y cualquier mala influencia.
Necesitamos un nuevo Paraguay, libre de corruptos, libre de pobreza, ignorancia y enfermedades, es decir un Paraguay con ciudadanos comprometidos con el país, conscientes de su deber de respetar las leyes, pagar los impuestos correspondientes y elegir autoridades verdaderamente competentes, políticos que ejerzan el poder en bien de todos sin exigir prebendas ni cuotas de poder.
Hemos conseguido reformar la ley electoral dando a la diáspora paraguaya, dispersa en el mundo entero, la oportunidad de votar y elegir a las autoridades administrativas del país, estando fuera del país, ojalá que este derecho también sea independiente, responsable y consciente en bien de todos y no solo para saciar intereses personales.
Al recordar estos 200 años, debemos pensar en una nueva independencia, la definitiva y sustentable, política y económicamente hablando. Una independencia que permita a los paraguayos desarrollarse dignamente en su propio pueblo, con  reforma agraria productiva integral, digna y sustentable, una educación y formación profesional a la altura de las exigencias del siglo XXI, de tal forma que nos permita competir de igual a igual con nuestros países vecinos.
Somos un país rico en gente trabajadora y honesta, solo necesitamos darles el valor y la oportunidad que necesitan para ocupar el real espacio que les pertenece para poner su grano de arena en el desarrollo colectivo del Paraguay libre e independiente.
Aparte de un Paraguay independiente, necesitamos un Paraguay incluyente, que valorice la solidaridad que el paraguayo lleva dentro de sí esté donde esté y aprovechar al máximo ese valor cívico que tiene el paraguayo como una particularidad única.
FELIZ BICENTENARIO MI QUERIDO PARAGUAY

martes, 10 de mayo de 2011

MI ESPOSA ME ACUSA



Puede que el título de este comentario suene mal, pero es la verdad y, para peor, le doy toda la razón a mi esposa.
De lo primero que me acusa es por no haberle dicho que la burocracia europea es exageradamente estricta y que el sistema está diseñada para que cada paso dado sea en el tiempo que la misma determina, no vale la pena “patalear” para ver si se consigue algo antes de lo que ellos tienen previsto: LA HORA ES LA HORA, ANTES DE LA HORA NO ES LA HORA Y DESPUES DE LA HORA TAMPOCO ES LA HORA, ésa es la ley y no hay vueltas que dar.
Lo malo es que ser REFUGIADO no es una cuestión de elección, es la necesidad de estar en seguridad, ser MIGRANTE es una decisión personal en la que, incluso, se puede elegir el país de destino considerando el idioma y las facilidades, en cierta medida, que ofrece el país al cual se emigra.
Mi esposa me acusa de haber sido un irresponsable y un terco al no haberle hecho caso al pedirme que me calle, que no revele nada de lo que había descubierto sobre la narco ganadería en Yby Yaú; para empeorar me acusa de haberla engañado al no contarle las penurias que pasaría para tener un techo aquí.
El golpe de verse en la calle con sus hijos menores fue demasiado dura para ella y los chicos, para mí no fue menos, jamás podría haberme imaginado que pasaría por un trance como este, haberlo sabido no hubiera aceptado el reagrupamiento familiar.
Es imposible imaginarse una situación como esta en un país donde los Derechos Humanos son prioridad, donde la Fraternidad, Igualdad y la Libertad son los valores de la República y están escritos en todas las fachadas de las instituciones públicas del país.
Quien solicite una ayuda para ser “albergado” debe pasar por una serie de humillaciones, desde el “para qué has decidido traer a tu familia si no tenías las condiciones” hasta el tener que quedarse durmiendo en la calle, así sea una noche, para que “se den cuenta de que realmente tu situación es grave” la solicitud no se hace frente a frente con el funcionario, sino por teléfono y  esperar, como mínimo, una hora para que logres “entrar” en el sistema.
Peor fue el tener que rogarle a los patrones para que den el permiso para hacer los trámites, para ellos el trabajo es lo primero, luego la familia “sin dinero no se cuida de la familia” son palabras textuales al negarte el permiso.
Bien, no quiero alargarme sobre este comentario-desahogo, simplemente quiero decir que pienso que este es el castigo que el sistema implanta a quienes, siendo pobres y sin diplomas, hacen denuncias contra los poderosos. Escaparás de la muerte o de otro tipo de amenazas pero de la humillación no escaparás.


“¡Ajohuma!” he’i Arquímedes: Hallazgos de franceses en un libro en guaraní del siglo XVIII

Fuente:  ABCcolor Posteado por Alex López-Rolón el 27-04-2017 Cuando era tan pequeño que aún podía caminar erguido debajo de la mesa ...