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viernes, 24 de septiembre de 2010

ADN científico vs. ADN folklórico

Las pruebas de ADN al Presidente Fernando Lugo dieron negativo por tres veces consecutivos. Una vez hubiera bastado si la intención era realmente determinar apenas la paternidad de Fernando Lugo, pero como no es esa la intención primaria, tanto la Hortensia como otras personas, que en realidad no tienen nada que ver directamente en eso, apelan a la prueba más auténticamente folklórica posible Benigna Leguizamón no encontró mejor argumento para contestar la científica e infalible prueba científica del ADN, que el argumento de “Tanto mi hijo como el bebé de Hortensia son la fotografía de Fernando Lugo”

Siguiendo esa línea de pensamiento debemos decir que todos los sosias de Fernando Lugo son sus hijos.

Aquí hay que poner ya un punto final, por la salud mental del niño afectado.

Pero parece que eso no le importa a los que están manipulando todo este tema, ellos saben que están actuando mal, saben que ya nadie les cree pero, como dice un amigo mío “están divirtiendo a la platea”, lástima que, tanto en medio de esa platea y en el mismo escenario está alguien a quien se debería salvaguardar en su inocente culpa de ser hijo de quien es.

El hijo de Hortensia Morán, si tuviera consciencia de la gravedad de los hechos creo que levantaría su voz para decir “Basta de humillarme y si quieren ayudarme de verdad hagan otra investigación para saber quién es mi verdadero padre”.

Hortensia puso el tema en el tapete, ahora hay que ir hasta el final. La prueba de ADN no hizo sino plantar otras dudas Si Lugo no es el padre ¿Quién es el padre biológico? ¿Quiénes están detrás de toda esta manipulación? ¿Cuál es la intención primaria de los involucrados, excepto el niño afectado?

De poras y folklores

José tenía sus 25 años floridos, estudiaba derecho, pero como era pobre debía trabajar como chofer de “micro” en Asunción, para pagarse los estudios.

Su horario de trabajo era toda una rutina, comenzaba a las cinco de la mañana, hacía una pausa al mediodía y volvía a la carga a las diez de la noche luego de salir de la universidad. Su turno era día de por medio, es decir trabajaba todo un día y descansaba todo el otro día

Su línea el 41, su vehículo una “KOMBI” (modelo de vehículo mini bus de la época de la marca Volkswagen), su trayecto era todo el micro centro de Asunción, pasando por la Recoleta (un cementerio) hasta el barrio Nazaret, tenía un compañero de trabajo que hacía el papel de “guarda” (el que abría la puerta y ayudaba a los pasajeros a subir y bajar y cobrar los pasajes).

José ya llevaba unos tres años en aquel trabajo, había venido del Interior para cursar sus estudios superiores. No le iba mal, como apenas tenía un vicio, el de juntarse con sus amigos los fines de semana y beber algunas copas, siempre podía tener su pequeño ahorro, podía vestirse bien, en fin, podía cumplir con todo aquello que en su pueblo no lo habría hecho de ninguna manera.

Lo único que le disgustaba a José era aquel tramo del cementerio que debía pasar en horas de la noche, pues trabajaba desde las diez hasta las 2 de la madrugada.

Aquel sábado en particular José no estaba demasiado a gusto en su trabajo, su “micro” lo encontró con una avería, tuvo que ir al taller para arreglarlo y después comenzar su “redondo” (un viaje de ida y vuelta), para más esa semana tenía examen, así que tenía que estudiar en sus momentos en que estaba en la “parada final” y para completar el mal panorama, su “guarda” no vino aquel día así que tuvo que trabajar solo.

Como alrededor de la medianoche comenzó una torrencial lluvia, eso significaba que aquella noche no habría demasiados pasajeros, eso le alivió un poco.

Miró su reloj, faltaba un minuto para su hora marcada, así que se subió a su vehículo, y comenzó su trayecto todo tranquilo, sus cinco pasajeros se bajaron frente a la embajada americana y el micro quedó vacío, frente al Buen pastor en medio de la lluvia vio que una mujer le hacia la señal de parada y José paró, sin problemas la mujer abrió la puerta de pasajeros y abordó el micro – Pobre mujer, que estará haciendo sola frente al cementerio y en medio de la lluvia – pensó José – no le voy a cobrar el pasaje… - agregó para sí.

Le extrañó que la mujer no haya dicho ni una palabra, ni un quejido escuchó José de la mujer, lo que le extraño mucho más ya que subió toda mojada y casi desabrigada, ya que vestía apenas un vestido como si fuera de novia o algo parecido;

En un impulso miró el espejo retrovisor, lo que vio heló su sangre, intuitivamente pisó el freno volvió su vista atrás para corroborar la imagen que le devolvía el espejo. Lo que vio era apenas la calavera de una cabeza humana flotando dentro del micro, pero al dar vuelta hacia atrás no vio absolutamente nada, no había nadie en el micro. Algo explotó en el cerebro de José, no entendía lo que pasó.

Algunas personas dicen que vieron a José aquella noche salir de su micro y vagar bajo la lluvia sin rumbo y conjeturan sobre lo que le pasó. HABIA VISTO UN PORA Y SE VOLVIO LOCO.

sábado, 27 de febrero de 2010

La musica paraguaya y los jóvenes

Capa de un libro que no debe faltar en la casa de ningún paraguayo




La falta de información y la muy poca difusión de todo lo que se refiere a nuestro folklore es el elemento por el cual nuestros jóvenes no aman nuestra música y nuestras costumbres.

En mis conversaciones con algunos músicos paraguayos acostumbro preguntarles el por qué creen ellos que a nuestros jóvenes no les gusta escuchar nuestras polcas y guaranias, Isidro Chávez, músico paraguayo radicado en París, es contundente al afirmar que uno de los problemas en la que tropezamos es la falta de nuevos creadores de guaranias y las pocas que son difundidas ya se han vuelto un tanto aburridas, pero además, como la mayoría, coincide en que el motivo principal es que los medios de comunicación difunden muy poco la música paraguaya y su historia y cuando lo hacen son en horarios en que los jóvenes están durmiendo.

De esto deduzco que la música paraguaya se ha convertido un poco en una especie de “grosería” para muchos.

Sí. Lo difunden en horarios de protección al menor.

¿Por qué no hacerlo en todos los horarios? ¿Por qué la televisión paraguaya no le da espacio a la música paraguaya en la misma proporción que a las músicas foráneas? ¿Por qué algunos músicos paraguayos insisten en el 99% de sus repertorios con músicas de ritmos extranjeros?

La música paraguaya también puede ser un buen negocio si tratado con la misma proporción en las programaciones de variedades.

Cada música, cada verso escrito por los poetas paraguayos tienen historias divertidas, trágicas o pintorescas que pueden servir de incentivo en las programaciones. Es una idea.

Con la música paraguaya se confirma el fenómeno de la rebeldía sin tapujos, en la época de la dictadura se obligaba a las emisoras a difundir un porcentaje de música paraguaya; ese “decreto” causó el efecto típico de la desobediencia a las “reglas” es decir, a nadie le gusta hacer nada obligado; al mismo tiempo la mayoría hace lo que “está prohibido” y eso me hace pensar en una estrategia: ¿Qué tal si se saca una ley prohibiendo la difusión de la música paraguaya? Con probar no perdemos nada

Este "Desgobierno" que promete mucho y no hace nada.

  * Imagen con D.R. Internet Hola querid@s seguidor@s, aqui vamos de nuevo a la aventura de hablar de polítiquería y las vicisitudes que, lo...