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domingo, 21 de diciembre de 2014

Los Tupamaros

Fuente:Los Tupamaros

Historia de la guerrilla urbana uruguaya.

08JUL
Los Tupamaros fueron un movimiento político de Uruguay que actuaron como una guerrilla urbana de extrema izquierda durante la segunda mitad de los años 60 y primeros 70, y que  años después, se integraría en la coalición política Frente Amplio. Desde sus comienzos, hubo en la organización diversas corrientes izquierdistas. El Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros surgió oficialmente en 1.965, bajo el influjo que en toda la izquierda revolucionaria iberoamericana tendría la Revolución cubana.
En sus primeros tiempos, las acciones eran sobre todo de aprovisionamiento de armas y fondos para un futuro enfrentamiento de mayores proporciones con las fuerzas estatales. A finales de 1.966, el Movimiento fue prácticamente desarticulado de manera rápida y eficaz por la policía. Pero, sorprendentemente, se recuperaron tan rápido como habían sido desarticulados. Recomenzaron las acciones de aprovisionamiento económico y militar por parte de los Tupamaros y empezaron a combinar estas con la propaganda política, con miras a obtener apoyos de sectores sociales. Las autoridades reaccionaron de forma un tanto histérica, estableciendo la censura en los medios y prohibiendo a la prensa dar noticias sobre la existencia del Movimiento o tan siquiera mencionarlos por su nombre. A la prensa no le quedó otra alternativa que calificarles como Los Innombrables. 
La fama del Movimiento Tupamaro traspasó las fronteras uruguayas al ser conocidas ciertas acciones suyas como la publicación de información financiera relacionada con el manejo de dinero por parte de empresas importantes o personajes conocidos o la incautación de un camión de una conocida empresa de almacenes de entonces, cargado de víveres, que fue dejado en manos de los habitantes de una zona marginal de Montevídeo.
Obviamente, y como resultaba inevitable, las acciones de los Tupamaros encontraron fuertes resistencias por parte de la clase política uruguaya, ya de por sí deteriorada en imagen por la incapacidad para salir de una crisis económica que duraba ya más de una década.
A partir de 1.968, se intensificó la lucha armada de Tupamaros, mientras que crecía en paralelo la represión y el autoritarismo del Gobierno de Jorge Pacheco Areco. En 1.968, tuvieron lugar un ataque y voladura a la emisora de Radio Ariel (del Partido Colorado), el secuestro del Presidente de UTE Ulysses Pereira Reverbely un asalto al Hotel Casino Carrasco, con robo de varios millones de pesos. Lejos de constituir un movimiento aislado y marginal, los Tupamaros experimentaron un notable crecimiento en sus filas, tanto en la capital (Montevideo) como en el interior del país. Puede ser que llegasen a superar los 1.000 militantes, lo que es muchísimo para esta clase de organizaciones, que en la mayoría de los casos no pasan de ser residuales. Esto provocó incomodidad en una izquierda parlamentaria que desaprobaba sus acciones por violentas y extraparlamentarias, pero que debido al prestigio que adquiría la organización armada no pudo ignorarla sin más.
Durante 1.969, los Tupamaros asaltaron la financiera Monty, el Casino San Rafael  de Punta del Este (donde se hicieron con 70 millones de pesos) y tres sucursales bancarias. En junio de ese año, con ocasión de la visita del diplomático estadounidense Nelson Rockefeller, incendiaron las oficinas de General Motors. En septiembre, fue secuestrado el banquero Gaetano Pellegrini Giampietro, liberado 72 días después mediante el pago de un rescate. En octubre, tuvo lugar la toma de Pando por la guerrilla en la que muieron tres guerrilleros, un policía y un civil.
Al año siguiente, 1.970, la lucha armada había alcanzado ya unas proporciones que desbordaban a la policía. En agosto de ese año, llevaron a cabo la que fue su acción más conocida; el secuestro y asesinato del agente de la CIA, Dan Mitrione, que había sido envíado para instruir a la policía y al Ejército sobre como hacer un uso más eficaz de la tortura. Un asesor en materia de tortura, vamos. Estos hechos están recogidos en la estupenda película de Constantin Costa-Gavras,  Estado de sitio (1.973). Fue en esta época, cuando los guerrilleros tupamaros, comenzaron a editar una publicación clandestina llamada Mate Amargo, donde exponían su visión política de la realidad uruguaya. El hecho de llevar a la práctica la lucha armada no significó que rechazasen todos sus miembros el recurrir también a la vía electoral, como demuestra el hecho de que algunos de estos fundasen un partido político, el Movimiento de Independientes 26 de Marzo, integrado en la entonces incipiente coalición Frente Amplio. Obtendrían el 18,6% en las elecciones generales de noviembre de 1.971. En 1.971, se produjo la espectacular fuga del penal de Punta Carretas, una de las mayores fugas carcelarias de la historia, en la que consiguieron escapar más de 100 presos.
Tras la investidura del nuevo Presidente del país, el ultraderechista Juan María Bordaberry, la represión gubernamental alcanzó unas cotas que escaparon a todo control, empleándose los más sucios e ilegales medios para derrotar a la insurgencia. Por ejemplo, como represalia por el asesinato de varios oficiales, policías y miembros de los escuadrones de la muerte, por parte de los Tupamaros, las fuerzas del orden  asesinaron en su domicilio al periodista Luis Martirena y su esposa Ivette Jímenez.
Debido a las delaciones llevadas a cabo por un traidor, Amodio Pérez, la organización caería en pocos meses, tras haber mantenido en jaque a las fuerzas del orden durante años. Hacia la segunda mitad de 1.972, el Movimiento Tupamaro estaba ya derrotado y desarticulado. Los militares, no contentos con haber infringido una derrota definitiva a lo que ellos llamaban las Fuerzas de la Subversión, decidieron pasar ahora a aniquilar al resto de la izquierda, incluyendo partidos y sindicatos. Bordaberry, con su política represiva se metió en una espiral de violencia sin marcha atrás, y cuando se quiso dar cuenta no era más que un títere de los militares. Con el apoyo de estos, dió un autoGolpe de Estado el 27 de junio de 1.973. Los partidos políticos, los sindicatos y las organizaciones estudiantiles y populares fueron disueltas y el Parlamento, cerrado. El propio Bordaberry se estaba cavando su propia fosa política, aunque tal vez no se diese cuenta. Pero lo cierto, es que en 1.976, él también fue depuesto por los militares.
Mientras tanto, los dirigentes tupamaros (toda la cúpula de la organización)  fueron encarcelados en calidad de rehenes y retenidos como trofeo de guerra por los militares durante todo el tiempo que duró la dictadura militar (1.973-1.985). Los dirigentes tupamaros fueron recluidos en condiciones infrahumanas de continua tortura, en casi total incomunicación (comprobadas luego por organismos como la Cruz Roja Internacional) y bajo la amenaza e ejecutarlos si alguna acción del Movimiento Tupamaro tenía lugar. Otros tupamaros se exiliaron a países europeos como Suecia. En el exilio, se mantuvieron expectantes y para no hacer peligrar la vida de sus dirigentes, no desencadenaron acciones en territorio uruguayo, aunque si participaron en las diversas campañas de denuncia contra la dictadura militar. Hoy, la coalición en la que se integraron los Tupamaros gobierna desde hace aproximadamente una década en Uruguay y el Presidente del país, José Mujica, fue uno de los miembros de la cúpula tupamara, y como sus compañeros, pasó toda la dictadura cruelmente encarcelado.
Lo cierto es que la izquierda uruguaya ha conseguido  mucho más optando por la vía parlamentaria y electoral que por medio de insensatas acciones guerrilleras que sólo consiguieron el desplome de la democracia (una de las más antiguas y sólidas del continente americano), ser totalmente derrotados y desarticulados y dar la excusa perfecta a los militares para hacerse con el poder y establecer una brutal dictadura, de aquellas que actuaban con la complicidad de Washington, bajo el amparo de la Doctrina de la Seguridad Nacional. Fue un error tremendo por parte de una izquierda radicalizada e irresponsable, porque por culpa de esas acciones, sufrió y murió gente que no tenía culpa de nada ni relación alguna con el Movimiento. Pero en aquella época, el influjo de la Revolución cubana era muy grande, y durante unos años, para una generación, todo parecía posible e incluso lógico. Fue una generación que luchó y perdió. Se sentía romántica, pero adoptó sin saberlo un camino suicida.
Noticia se da cuenta del descubrimiento del cadáver de un peón que casualmente había descubierto un escondite de la organización.
Rehenes de la dictadura militar el día de su liberación
Jorge Maneras Lluveras, uno de los principales ideólogos de la organización. Detenido en 1.969.
Raúl Sendic, (1.926-1.989) ,principal dirigente de Tupamáros. Tras años de cárcel, murió en París.
Foto policial del dirigente tupamaro José Mujica, hoy Presidente de Uruguay.
Noticia dando cuenta de la fuga masiva de presos tupamaros del penal de Punta Carretas, en 1.971.

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