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martes, 23 de abril de 2013

Quien pierde y quién gana, en estas elecciones


Tras el marcado triunfo del Partido Colorado en la presidencia y la conformación de las cámaras con mayorías coloradas, se ha escuchado y leído mucho acerca del “rotundo fracaso electoral del Partido Liberal” en las elecciones de 2013, y se ha intentado leer esto como una consecuencia del Golpe Parlamentario ejecutado por los partido tradicionales el año anterior a las elecciones. Sólo se puede afirmar que el Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA) ha sido el gran perdedor de estas contiendas electorales si se hace una lectura triunfalista, es decir, focalizando en quién se quedó con el Poder Ejecutivo.
Por Magui López (*)
Sin embargo, tras realizar un Golpe Parlamentario que debería haber dejado a dicho partido casi extinguido de la escena política, el PLRA logra un porcentaje altísimos de votos en la elección presidencial.
En el año 2003 (cuando se consagró presidente Nicanor Duarte Frutos de la ANR-Partido Colorado) el PLRA obtuvo el 23,9% de los votos.
En el año 2008 (cuando se alió con otros partidos y movimientos dentro de lo que se llamó Alianza Patriótica para el Cambio –APC- y que llevó a Lugo a la presidencia) el PLRA (junto con otros partidos cuantitativamente mucho menores) obtuvo el 40, 9% de los votos.
En el 2013, obtuvo (según los conteos del TSJE) el 36,9%. Es decir, obtuvo apenas 4ptos porcentuales menos que en el 2008 (a pesar de haberse separado totalmente del resto de los partidos de la APC que participaron en las elecciones actuales encabezando otras coaliciones). Las agrupaciones escindidas conformaron el Frente Guasu (con Carrillo de candidato presidencial) que obtuvo el 3,32% de los votos; Avanza País (con Ferreiro como presidenciable) que obtuvo el 5.88% de los votos y Movimiento Kuña Pyrenda (que llevaba a Lilian Soto de titular de fórmula) que alcanzó un –apenas testimonial- 0,16%. Entre las 3 agrupaciones, condensaron un caudal electoral de 9, 36%.
Si hiciéramos un cálculo sencillo, el PLRA que obtuvo en 2008 cerca de 41% en unión con otras agrupaciones, debería hacer obtenido en 2013 casi un 10% menos (de los votos que se fueron con las alianzas “progresistas”).
En este primer y sencillo ejercicio, podemos ver que con el casi 37% alcanzado, demuestra haber logrado un amplio nivel de aceptabilidad electoral.
El gran perdedor de la contienda es, claramente, el partido del fallecido Lino Oviedo quien tras haber logrado el 21,93% en el 2008, apenas alcanza 0,8% en estas elecciones. Lo cual era evidente, dado que es un partido sostenido íntegramente en la figura del caudillo que lo presidía. Sin embargo, entre 2008 y 2013, la ANR aumentó su caudal de votos (en coincidencia con la disminución del mismo de PUNACE) en más de un 15%, pasando de 30,63% de los votos en el 2008, a un 45,8% en la actualidad.
Asimismo, la ANR aumenta su caudal en comparación con el 2003, donde obtuvo 37,1 puntos porcentuales.
El PPQ, a pesar de que socialmente se habla de su rotunda falla electoral, perdió (comparado con las presidenciales del 2008) algo más de un 1% de los votos presidenciales, pasando del 2,35 al 1,13. PPQ marcó su caída abrupta entre 2003 y 2008, cuando pasó de 21,3% de votos a 2,35%. Lo de ahora, podría ser casi anecdótico comparado con aquello. En las votaciones a senadores, sí perdió un porcentual mayor: 6%.
Evidentemente, el “repudio” social al golpe de 2012 no se plasmó en votos. Los partidos que aprobaron y ejecutaron el “juicio político” ilegal e ilegítimo tuvieron, en las urnas, el apoyo electoral que esperaban, e incluso, mejoraron sus porcentajes. Para confirmar esto, basta sumar los votos obtenidos en el 2008 por la ANR y la Alianza Patriótica para el Cambio que incluía al PLRA (incluso considerando que dentro de su porcentaje hay votos aportados por los partidos “de izquierda”) y comparar ese resultado 71,53% con el obtenido en el 2013 por el PLRA y la ANR, que es de 82,74% para descubrir que la supuesta pérdida de poder del PLRA no ha sido tal, dando por descontado que el gran ganador ha sido el Partido Colorado.
Podemos encontrar, además, que Avanza país obtuvo más votos en las ejecutivas que en las legislativas. A la inversa sucedió con el Frente Guasú. No es casual que los candidatos de Avanza País para las ejecutivas (Mario Ferreiro) y de Frente Guasú para el Senado (Fernando Lugo) eran personajes mucho más conocidos que los que encabezaban las listas de los mismos partidos para los otros poderes. Esto parecería confirmar que las elecciones (incluso dentro de los partidos progresistas) siguen teniendo una gran cuota de personalismos o caudillismos, que hacen que se vote a los personajes más reconocidos por ser tales (y no necesariamente a su agrupación política por la propuesta programática que este tenga).
En cuanto a las elecciones para el Parlamento, el PLRA perdió dos bancadas, mientras que para PPQ fueron 3 y para PUNACE, 7.
Es decir, de las 12 bancadas que perdieron el oviedismo, el patriaqueridismo y el liberalismo, 4 fueron a sumar la cantidad de los colorados (pasaron de tener 14 bancadas a tener 19 en senadores, además de mayoría propia en diputados).
Los partidos que habían conformado la APC en 2008, habían obtenido en las legislativas (en las que se presentaron por separado, sin lista única) 3 bancadas: 1 para el Partido País Solidario, otra para Tekojoja y otra para el Partido Demócrata Progresista.
Éste último partido se separó de las filas luguistas votando, incluso, a favor de su destitución en junio de 2012.
El PDP (ex lugista, devenido en golpista) consiguió en esta elección 2 senadurías más, es decir, que aumentó su participación.
El Frente Guasu (que llevaba de primer candidato a senador a Lugo) obtuvo 5, lo cual se constituye (indudablemente) en una notable campaña legislativa para esta agrupación.
Avanza País se quedó con 2 puestos. Los dos partidos (o frentes) “progresistas” o de centroizquierda sumarán entre los dos 7 bancadas, o sea, la segunda minoría en el congreso. Por su parte, el PEN (Partido del Encuentro Nacional) se llevará una más.
Si pudiéramos unir los tres partidos (dado que alguna vez estuvieron aglutinados bajo la figura de Lugo) tendrían 8 bancadas. Desde otra perspectiva podríamos decir que los partidos que apoyaron el golpe parlamentario se quedan con 37 de las 45 senadurías.
Estos resultados electorales, en los que no se vio casi ningún rechazo colectivo a los partidos tradicionales (ni por masividad de votos nulos o blancos, ni por masividad de abstención de votos, ni por el masivo apoyo a los partidos no tradicionales), no pueden más que invitarnos a reestructurar la estrategia de militancia política de los partidos de centro izquierda o de izquierda, así como a replantearse nuevas formas sociales de organización política, para evitar que los partidos asociados a la alteración del orden democrático y los candidatos asociados a actividades ilícitas sigan siendo los que dominen la escena política paraguaya.
(*) Agradezco a Ignacio Telesca debatir conmigo, a tempranas horas, los primeros resultados electorales brindados por el Tribunal Superior de Justicia Electoral.

DOS O TRES COSITAS, ESCRITAS EN EL DÍA DESPUÉS DE LAS ELECCIONES



1). LOS COLORADOS GANARON. Trabajaron mejor, pusieron pasión además de mucho dinero, con muy larga experiencia en los manejos de la política criolla. Los unió de nuevo la vocación de poder, y se impusieron de manera avasalladora en las urnas. Para lograrlo, supieron dejar de lado sus conflictos internos, aggiornarse y modernizar su lenguaje, apropiarse mejor de las modernas técnicas de propaganda, imagen y comunicación social, adaptarse con más rapidez que otras fuerzas políticas, tragarse el sapo de que no eran sus caudillos y líderes históricos los que conducirían el retorno al poder, sino un acaudalado empresario outsider, con una leyenda negra sobre el origen de su fortuna, que hasta hace menos de cuatro años ni siquiera era colorado, nunca había votado ni estaba inscripto en el Registro Electoral. Pero lo hicieron, y dieron una gran lección de realpolitik.
Felicito al pueblo colorado que ayer acudió a votar masivamente, y que aprendió muchas de las nuevas reglas de la democracia, aunque en lo personal me molesta que se les haya dejado volver tan rápido, y con tanta fuerza electoral, sin haberles exigido que hagan una autocrítica a fondo y pidan disculpas al pueblo por los muchos crímenes contra los derechos humanos, y contra el Patrimonio del Estado, que cometieron o avalaron en los años de Gobiernos dictatoriales o seudodemocráticos.
En lo profesional, sostengo ante la figura del nuevo presidente electo la misma actitud crítica y vigilante que mantuve durante mi carrera periodística ante todos los anteriores Gobiernos, sean del signo que sean. Creo en el periodismo,  especialmente en el periodismo investigativo, como “el perro guardián de la democracia”. No seré un periodista “opositor” ni “oficialista”. Seguiré siendo simplemente periodista. Seguiré haciendo el mismo o mejor periodismo que mis humanas cualidades o limitaciones me permitan hacerlo, como sé que lo seguirán haciendo muchos de mis más queridos colegas, hombres y mujeres.

2). LOS LIBERALES PERDIERON. Los principales dirigentes del PLRA, con el presidente Federico Franco y los referentes del actual Gobierno, incluyendo a sus ocasionales aliados (PDP y UNACE, fundamentalmente) son los grandes perdedores de esta contienda electoral, no solamente ante los colorados, sino ante la ciudadanía, ante su propio pueblo.
La arbitraria y polémica ruptura que cometieron contra sus propios ex aliados de la izquierda en el Gobierno de la Alianza Patriótica para el Cambio (APC), posibilitando no solo la destitución de un presidente de la República a través de una “avivada”política -un golpe parlamentario revestido de presunta legalidad-,  sino generando en cierta forma el aislamiento político internacional regional del Paraguay, aunque les haya generado el aplauso del sector más reaccionario y conservador, al mismo tiempo los marcó ante un electorado más crítico y consciente. No solo fueron perversos (“traicioneros”), tampoco fueron inteligentes. Ya se ha demostrado históricamente que los liberales solos no ganan las elecciones, pero con la izquierda sí. Pero la soberbia los perdió.
Inicialmente, a pesar de considerarles “golpistas”, muchos ciudadanos y ciudadanas parecían estar dispuestos a votar por Efraín Alegre y Rafael Filizzola, “solo para que no ganen los colorados”, pero las groseras acciones políticas de los liberales desde el Gobierno en los últimos meses, fueron alejando cada vez más este voto potencial. La alianza a toda costa con los oviedistas –aprovechando oportunistamente la trágica muerte de Lino Oviedo-, ofreciendo como moneda de cambio un millonario negociado de tierras tan torpemente realizado, que quedó totalmente expuesto ante la ciudadanía, sumado a otros escándalos de corrupción, como el uso de recursos estatales en campaña proselitista, acabó generando una corriente de “voto castigo”. A los colorados ya se los conocía y de ellos se esperaba que hagan estas cosas, pero un gran sector del liberalismo se presentaba como la opción diferente, y descubrirlos con las manos en la lata, resultó decepcionante.
A pesar de que queda posicionado nuevamente como el principal partido de oposición, en un deja vupolítico hacia antes del 2008, el liberalismo deberá hacer un gran ejercicio autocrítico y de mea culpa para volver a ganarse la credibilidad y la confianza de un gran sector del electorado. Los meses que le quedan de Gobierno a Federico Franco no les serán muy fáciles.   

3. LA IZQUIERDA, TERCERA FUERZA, DIVIDIDA Y REDUCIDA. Aunque creció electoralmente y conquistó espacios importantes, me atrevo a incluir a los sectores de la izquierda paraguaya, contradictoriamente, tanto en la lista de ganadores como en la de perdedores. Por una razón sencilla y de sentido común: Si conquistaron los espacios que conquistaron presentándose tan peleados y por separado, ¿cuánto hubieran logrado, si se presentaban unidos?
Sobre todo, cuando uno advierte que las razones de la división ni siquiera fueron ideológicas y programáticas, sino esencialmente por los primeros lugares en las listas para el Parlamento.
Expulsados arbitrariamente de su primera experiencia de Gobierno compartido, en lugar de reponerse y construir alternativas convocantes, los partidos y movimientos del Frente Guasu se desgastaron peleándose, hasta dividirse y generar la opción disidente Avanza País. Mario Ferreiro quedó tercero, muy lejos, logrando menos impacto electoral del que se esperaba, y Carrillo quedó cuarto. Pero los espacios logrados por ambos en el Parlamento son valiosos e importantes. ¿Conseguirán trabajar juntos?
Ante un panorama de una ANR avasalladora, con dominio pleno del Ejecutivo y mayoría simple en el Congreso, será fundamental que la oposición pueda ser sólida. Ante la cuasi desaparición de Patria Querida y el Unace, la izquierda tiene la oportunidad de consolidarse como tercera fuerza, pero eso solo será posible si supera los traumas del guerrillerismo mediático juvenil y los esquemas del catecismo marxista de los años 60.
Frente al retorno de un modelo de Gobierno mucho más liberal y neo-conservador, los movimientos sociales, principalmente campesinos, tendrán un gran desafío y un rol fundamental. Pero será saludable ver que evolucionen hacia formas de representación política más modernas y con mayor inserción social.
Rescato, en este terreno de las nuevas prácticas políticas, la linda experiencia demostrada en esta campaña por el Movimiento Kuña Pyrendá, especialmente de mujeres luchadoras, a quienes –como ciudadano elector- les otorgué mi voto con mucho entusiasmo, sabiendo que íbamos a ser solo poquitos en el mar de votos azulgranas, pero que estábamos apoyando una candidatura hecha a pulmón, con mucha frescura y creatividad, sostenida por personalidades dignas y con gran trayectoria, pero invisibilizadas por los medios de comunicación. Personalmente creo que aún tienen que superar cierto discurso con mucho clisé feminista, pero hay en este movimiento una opción potencial, que si se sigue construyendo tras la marea electoral, puede aportar una interesante y renovadora alternativa política a la momificada clase política paraguaya.

Bueno, hasta aquí. Me proponía escribir no muy largo, pero es lo que sale. Seguramente seguiremos analizando, debatiendo y construyendo un nuevo tiempo político, cada uno desde su lugar cotidiano. El mío, desde el periodismo.  Un gran abrazo a todos y a todas.

sábado, 6 de abril de 2013

Porqué el EPP desapareció de la Agenda Política País


Fuente: E'a
El sociólogo Luis Ortiz dijo que para terminar con el EPP “bastó derrocar a su supuesto aliado”: Fernando Lugo.  El comunicador Vladimir Velázquez señaló que  la “espectacularización” mediática del EPP tuvo un simple objetivo político.
Luego de una casi diaria repetición del tema EPP en los medios de comunicación y en las declaraciones de los políticos y dirigentes de gremios empresariales, durante todo el anterior gobierno depuesto, desde el pasado 22 de junio las noticias respecto del grupo armado perdieron destaque en la agenda política país. ¿Porqué?
Los analistas Luis Ortiz, master en sociología, docente universitario e investigador, y el comunicador Valdimir Velázquez, de larga experiencia en campañas comunicacionales, y master en antropología urbana, analizaron para E’a el hecho.
“La espectacularización de la prensa indica –refiriéndose al EPP- que antes que una agenda periodística, existió una agenda de ‘puesta en escena’ de temas con objetivos más políticos que informativos y analíticos”, reflexionó Velázquez.
Por su lado, desde una perspectiva más política, Ortiz expuso: “Más allá de la hipótesis de que el EPP estaba detrás de la matanza de policías y campesinos en Campos Morombi, el 15 de junio de 2012, las evidencias señalan que fue la última vez que se esgrimió la teoría de la conspiración de una supuesta afinidad entre las fuerzas políticas progresistas y dicho grupo armado. Para terminar con él, bastó derrocar al Presidente Lugo. Nada más. No se realizaron nuevos rastrillajes, ni nuevas ofensivas en el norte del país, ni nuevas declaraciones de estado de sitio, ni nada. Fue suficiente derrocar a su presunto ”aliado”, de modo que “muerto el perro, se acaba la rabia”, ironizó.
En otro pasaje de su análisis, el comunicador no dudó en calificar al fenómeno mediático EPP como “la subordinación de la “construcción imaginaria de la realidad” a los intereses políticos y económicos”, agregando que los temas trascendentales para el país, como la seguridad, “no están dados objetivamente, sino que son objeto de una selección y un seguimiento por parte de aquellos sectores que inciden, sino controlan, la agenda mediática y pública”.
Luis Ortiz recurrió a las interrogantes para pensar con los lectores. “¿Porqué extrañas circunstancias un grupo armado declarado “socialista” realizaba sus acciones para poner en jaque a un gobierno dicho “de izquierda”? ¿Porqué ahora que el sector conservador, que históricamente entregó tierras y territorios soberanos, negoció con los títulos de propiedad, realizó los fraudes de mayor envergadura en la enajenación de inmuebles públicos, en suma, que vendió el país a grupos inescrupulosos, a productores extranjeros no-contribuyentes y a destructores de los recursos naturales, accedió al gobierno y no es blanco de ataque del grupo armado?, se preguntó el sociólogo.
Vladimir Velázquez recordó que “está por hacerse aún una investigación periodística y, por qué no científica, del proceso vinculado al EPP”. Enfatizó en que “no se trata solo de la denuncia de ‘acciones criminales’, sino de auscultar las causas estructurales y los procesos sociales que están asociados al supuesto grupo. Y también está por hacerse una investigación sobre la relatividad con que la prensa comercial estructura su línea editorial, particularmente sobre el caso EPP”.
El sociólogo cerró la entrevista diciendo. “Llama la atención que el gobierno de facto, que se alzó por un golpe con la conducción del Estado el pasado 22 de junio, desvíe la atención respecto de los problemas que el gobierno soberano y legítimo electo el 20 de abril de 2008, puso en la esfera pública como el origen del crimen organizado: la injusta distribución de la tierra, la injusta distribución de privilegios y la dualidad de las reglas de juego… El EPP no es sino la forma marginal de un tipo de actores que por la extorsión, la fuerza y la arbitrariedad, amenazan al bien público. De ese bien que es considerado un botín y que durante sesenta años o más años, fue el blanco de una clase terrateniente, comerciante y financiera bárbara. Para robar y amedrentar unos usan las armas, otros guantes blancos”.

domingo, 24 de marzo de 2013

La Guerra contra las Drogas


Entrevista con Milton Friedman acerca de la Guerra contra la Drogas

Por Randy Paige 

Traducido por Mariano Bas Uribe


Publicado originalmente en la Schaffer Library on Drug Policy.

Lo que sigue es un extracto de “Friedman y Szaz sobre la Libertad y las Drogas”. Pertenece a una entrevista de 1991 en el “Foro Americano sobre Drogas”, un programa de debate nacional sobre asuntos públicos que se emite en los canales públicos de televisión. Randy Paige es un periodista especializado en asunto de drogas de Baltimore, Maryland, ganador de un premio Emmy; el profesor Milton Friedman ha sido Profesor Investigador Senior en la Hoover Institution sobre Guerra, Revolución y Paz en Stanford desde 1977 y se le considera el líder de la escuela económica monetarista de Chicago. El profesor Friedman ganó el Premio Nobel de Economía en 1976 y ha recibido asimismo la Medalla Nacional de la Ciencia y la Medalla Presidencial de la Libertad del Gobierno de EE.UU. en 1988. 
Paige: Ocupémonos en primer lugar del asunto de la legalización de las drogas. ¿En qué piensa que mejoraría América bajo ese sistema?
Friedman: Pienso que América tendría la mitad de prisiones, la mitad de reclusos, diez mil homicidios menos al año, barrios urbanos en los que habría una oportunidad para gente pobre que viviría sin temer por sus vidas, ciudadanos que podrían ser respetables que son ahora adictos no convirtiéndose en criminales para obtener su droga, pudiendo obtenerlas con garantías de calidad. Ya sabe, ahora ocurre lo mismo que bajo la prohibición del alcohol.
Bajo la prohibición del alcohol, las muertes por envenenamiento alcohólico, por cosas que se mezclaban con el alcohol de contrabando, aumentaron bruscamente. Igualmente, bajo la prohibición de las drogas han aumentado las muertes por sobredosis, por adulteración o por sustancias adulteradas.
Paige: ¿En su opinión, en qué afectaría negativamente la legalización a América?
Friedman: El principal efecto adverso que podría tener la legalización sería que muy posiblemente habría más gente tomando drogas. Aunque esto no está claro en modo alguno. Pues, si se legalizan, se destruiría el mercado negro y el precio bajaría drásticamente. Y, como economista, sé que precios más bajos tienden a generar mayor demanda. Sin embargo esto hay que tomarlo con grandes reservas.
El efecto de la criminalización, de hacer  ilegales las drogas, es conducir a la gente de las drogas blandas a las duras.
Paige: ¿En qué sentido?
Friedman: La marihuana es una sustancia pesada y voluminosa y, por tanto, relativamente fácil de interceptar. Los agentes antidroga han tenido más éxito apresando marihuana que, por ejemplo, cocaína. Así, los precios de la marihuana han subido, es más difícil obtenerla. Ha habido un incentivo para cultivar marihuana más potente y la gente se ha dirigido de la marihuana a la heroína, la cocaína o el crack.
Paige: Entonces, hablemos acerca de otra droga: el crack.
Friedman: En mi opinión el crack jamás hubiera existido sin la prohibición de las drogas. ¿Por qué se creó el crack? La manera más normal de tomar cocaína, que entiendo que era esnifarla, aspirarla, se hizo muy caro y los empresarios intentaron desesperadamente encontrar una forma de envasarla…
Paige: ¿Empresarios?
Friedman: Por supuesto, son empresarios, emprendedores. La gente que lleva el tráfico de drogas no son distintos del resto, excepto en que tienen más iniciativa empresarial y menos preocupación por dañar a otros. En ese sentido, son más irresponsables. Pero tienen un negocio y tratan de obtener tanto como pueden. Y así descubrieron que una buena forma de hacer más dinero era diluir el crack en bicarbonato u otra cosa (quiero decir, cocaína y lo que hagan, no conozco el procedimiento), para poder obtener dosis de cinco y diez dólares.
Paige: Seguiremos hablando de eso en un momento. Pero, en relación con el crack, considerando que es muy adictivo y que…
Friedman: Eso es muy dudoso. Es adictivo, pero entiendo, a partir de la evidencia médica, que no lo es más que otras drogas. De hecho todo el mundo está de acuerdo en que la droga más adictiva es el tabaco.
Paige: Bien, entonces déjeme plantearlo de otra forma. Toda la información que he recibido sugiere que es una droga muy placentera.
Friedman: Desde luego. Sin duda.
Paige: Y también que sus efectos duran muy poco.
Friedman: Sí.
Paige: Y es muy cara porque múltiples dosis cuestan un montón de dinero. Mi pregunta es: ¿Si las drogas se legalizaran y el crack estuviera disponible a bajo precio, no podría ser devastador que fuera más sencillo de obtener y así mantenerse largos periodos de tiempo tomando algo que, según dicen, es tan placentero?
Friedman: Bueno, puede ser. Nadie puede decir con seguridad qué ocurriría en ese caso. Pero pienso que es muy dudoso, porque toda nuestra experiencia con drogas legales indica que hay una tendencia en la gente de ir de las más fuertes a las más flojas y no al contrario, igual que se pasa de la cerveza normal a la “light”. Esa es la tendencia que se aprecia: de cigarrillos sin filtro a cigarrillos bajos en alquitrán y con filtro y cosas así. Pero no puedo descartar que eso que usted dice pueda ocurrir, aunque, y esto es muy importante, aunque el daño que pueda producir sería mucho menor que el actual, por muchas razones. Lo que realmente más me preocupa acerca del crack no es lo que estamos hablando: son los “bebés del crack”, porque esa es una tragedia real. Son víctimas inocentes. No eligieron ser bebés del crack, igual que quienes nacieron con el síndrome alcohólico fetal.
Paige: Como usted sabe, ya estamos experimentando esa situación en proporciones propias de una epidemia. Uno de cada cuatro bebés ingresados en un hospital en Maryland, se lo aseguro, es adicto.
Friedman: Pero, le diré; no es que los bebés del crack sean necesariamente adictos, sino que tienden a nacer bajos de peso, tienen a tener problemas mentales y cosas así. Pero usted sabe que el número de afectados por el alcohol es mucho mayor. Aquí surge el problema. Eso es lo que me preocupa.
Ahora, supongamos que lo legalizamos. Bajo las circunstancias actuales, una madre adicta al crack tendría miedo de someterse a un tratamiento prenatal, porque se ha convertido en una delincuente, está amenazada con ir a la cárcel. Con las drogas legalizadas, ese temor desaparecería. Y, sabe usted, incluso las madres adictas al crack tienen un sentimiento de responsabilidad para con sus hijos.
No tengo ninguna duda de que bajo esas circunstancias, sería posible tener un sistema de protección prenatal mucho más efectivo, un sistema mucho más efectivo de intentar persuadir a la gente que consume drogas a no tener hijos o dejarlas si los tienen.
Paige: Ocupémonos ahora sobre cómo llegó al convencimiento de que las leyes sobre drogas podían no estar actuando tal y como esperaba la nación. Dígame qué es lo que le hizo cambiar de ideas o de forma de pensar.
Friedman: Bueno, yo no diría “cambiar”. Más bien diría “formar” mi pensamiento, porque no recuerdo que nunca estuviera a favor de la prohibición del alcohol o las drogas. Yo crecí… Soy suficientemente viejo para haber vivido parte de la era de la prohibición.
Paige: ¿Y la recuerda?
Friedman: Recuerdo una ocasión en que un compañero de graduación sueco en Columbia quiso llevarme al centro a un restaurante para tomar una comida sueca y me enseñó lo que era el licor aquavit. Era un restaurante en el que este compañero sueco había estado consiguiendo aquavit en plena prohibición, se lo estaban vendiendo. Y esto ocurría justo después de desaparecer la prohibición. Fuimos allí y les pidió aquavit. “¡Oh, no! Aún no tenemos nuestra licencia”. Al final, habló con ellos en sueco y les convenció de llevarnos a la trastienda donde nos dieron un vaso a cada uno. Eso demuestra lo absurdo que era.
La prohibición se suprimió en 1933, cuando yo tenía 21 años, así que yo era un adolescente durante la mayor parte de ella. El alcohol estaba fácilmente disponible. El contrabando era común. La idea de que la prohibición del alcohol impedía a la gente beber era absurda. Había tabernas clandestinas por todas partes. Aún más. Teníamos el espectáculo de Al Capone, los secuestros, las guerras de gángsteres…
Cualquiera con dos ojos podría ver que fue un mal negocio, que estaban haciendo más mal que bien. Además, me convertí en economista. Y como economista tenía que reconocer la importancia de los mercados y de la libre elección y la soberanía del consumidor y llegar a descubrir el mal que se produce cuando se interfiere en ellos. Las leyes contra las drogas se aprobaron en 1914, pero no se aplicaron muy estrictamente.
Paige: ¿Se refiere a la Harrison Act?
Friedman: La Harrison Act. No se aplicó muy estrictamente hasta después de la Segunda Guerra Mundial, para entonces yo ya había sido capaz de ver los efectos negativos de los controles de precios y de rentas y de otros intentos gubernamentales de interferir en cosas del mercado. Así que nunca llegué a estar a favor.
Paige: ¿Hubo algún acontecimiento concreto, algo de lo que usted fuera testigo que le impresionara o fue…?
Friedman: No, no hubo ningún acontecimiento. Fue un efecto acumulativo.
Paige: Por supuesto, usted sabe que hay quienes dicen que cuando desapareció la prohibición, el consumo se incrementó enormemente y que eso sería…
Friedman: Perdone, pero eso sencillamente no es verdad. Las cosas no fueron así. La verdad…
Paige: Se ha argumentado. Se ha argumentado eso.
Friedman: Existen cifras estadísticas incluidas en publicaciones acerca de la cantidad de alcohol consumida. Esas cifras suben abruptamente inmediatamente después la época de la prohibición, pero se refieren al consumo “ilegal” de alcohol. Si tomamos, como he hecho, las tablas de consumo de alcohol antes y después de la época de la prohibición, dicho consumo vuelve más o menos a donde estaba y durante el periodo posterior, si se ha movido ha sido disminuyendo, no en términos absolutos, sino en relación con la población y el crecimiento relativo de los ingresos.
Durante un tiempo, subió bastante lentamente, a la vez que los ingresos, con una excepción. Durante la Segunda Guerra Mundial, se disparó hacia arriba. Pero eso también ocurrió durante la Primera Guerra Mundial. Por supuesto, nunca hubiera prosperado la prohibición si no hubieran estado todos los hombres jóvenes en Francia cuando se votó, así que las mujeres tuvieron una influencia extraordinaria en la misma. Pero lo mismo ocurrió durante la Segunda Guerra Mundial. Y después de la Segunda Guerra Mundial, volvió a bajar. Y más recientemente, el consumo de alcohol ha ido bajando desde una base per capita. Así que, sencillamente no es verdad que hubiera un tremendo incremento.
En lo que se refiere a las drogas, hace algunos años, Alaska legalizó la marihuana. El consumo de marihuana entre los estudiantes de bachillerato de Alaska bajó. Los holandeses, en Holanda, no penalizan las drogas blandas, como la marihuana y preferirían no proscribir las drogas duras, aunque se ven obligados por los compromisos internacionales que han contraído, y el consumo de marihuana entre los jóvenes ha bajado. Y también es interesante que la edad media de consumidores de drogas duras haya subido, lo que significa que no hay nuevos consumidores.
Así que la evidencia es muy variada. Pero tengo que admitir que una consecuencia negativa de la legalización de las drogas es que podría haber más adictos. Sin embargo, me gustaría ver esto desde otra perspectiva.
Un niño que recibe un disparo en un barrio por un tiroteo por una bala perdida es una víctima inocente, en todos los sentidos del término. La persona que decide por sí mismo tomar drogas no es una víctima inocente. Ha elegido ser una víctima. Y tengo que decir que me inspira muchísima menos simpatía. No creo que sea moral imponer esos enormes costes a otra gente para protegerla de sus propias decisiones.
Paige: Para que podamos entender el origen real de esas convicciones, qué le parece si hablamos un momento desde la perspectiva económica del libre mercado y cuál cree que sería el papel apropiado del gobierno en relación con los individuos.
Friedman: El papel apropiado del gobierno sería exactamente el que dijo John Stuart Mill en el siglo XIX en “Sobre la libertad”. El papel adecuado del gobierno sería evitar que otra gente dañe a una persona. El gobierno, dijo, no tiene nunca derecho a inmiscuirse en la vida de una persona por el propio bien de esa persona.
El caso de la prohibición de las drogas es exactamente el mismo que prohibir a la gente comer más de lo debido. Sabemos que el sobrepeso causa más muertes que las drogas. Si en principio está bien que el gobierno diga que no debemos consumir drogas porque nos pueden dañar, ¿por qué no sería correcto que nos diga que no debemos comer demasiado porque nos puede dañar? ¿Por qué no sería correcto que nos diga que no hagamos paracaidismo porque nos podemos matar? ¿Por qué no estaría bien decir “Oh, esquiar no está bien, es un deporte muy peligroso, te harás daño”? ¿Dónde ponemos el límite?
Paige: Bien, apostaría que el anterior responsable antidroga William Bennett y otros tipos en esa línea, probablemente sugerirían que la venta y distribución actual de drogas ilegales es, de hecho, una empresa que daña a otras personas y que el gobierno debe intervenir…
Friedman: [Simultáneamente] Daña a mucha más…
Paige: …para proteger a los más vulnerables.
Friedman: Daña a mucha más gente, pero principalmente por estar prohibida. Actualmente hay un número enorme de víctimas inocentes. Tenemos a la gente a la que le roban sus bolsos, a las que les golpea en la cabeza, gente que trata de conseguir suficiente dinero para su próxima dosis. Tenemos a la gente muerta en las diversas guerras de la droga. Tenemos la corrupción del entorno legal. Tenemos a las víctimas inocentes que son los contribuyentes que tienen que pagar por más y más prisiones y más y más reclusos, y más y más policía. Tenemos al resto de nosotros que no tenemos una aplicación decente de la ley porque todos sus agentes están ocupados tratando de hacer lo imposible.
Y, por fin, tenemos a la gente de Colombia, Perú y otros países. ¿Qué conseguimos destruyendo y enviando a la muerte a miles de personas en Colombia porque no podemos aplicar nuestras propias leyes? Si pudiéramos aplicar nuestras leyes contra la droga, no habría mercado para esas sustancias. Colombia no estaría como está.
Paige: ¿No es cierto que aquí toda la discusión, todo el problema de la droga es un problema económico para…?
Friedman: No, no es un problema económico en absoluto. Es un problema moral.
Paige: ¿En qué sentido?
Friedman: Soy economista, pero el problema económico es estrictamente secundario. Es un problema moral. Es un problema del daño que está infligiendo el gobierno.
He estimado estadísticamente que la prohibición de las drogas produce, de media, diez mil homicidios al año. Es un problema moral que el gobierno ocasione la muerte de diez mil personas. Es un problema moral que el gobierno criminalice a gente, que puede que esté haciendo cosas que usted y yo no aprobaríamos, pero que no hacen nada que dañe e otros. La mayor parte de los arrestos por droga son por posesión de consumidores esporádicos.
Aquí tenemos a alguien que quiere fumar un cigarrillo de marihuana. Si le pillan, va a la cárcel. ¿Es eso moral? ¿Es adecuado? Creo que es una auténtica desgracia que nuestro gobierno, que se supone que es nuestro, pueda estar en situación de convertir en criminales a gente que no daña a otros, de destruir sus vidas mandándolos a la cárcel. Para mí, se trata de eso. La parte económica sólo se necesita para explicar por qué tiene esos efectos. Pero las razones económicas no son las razones básicas.
Por supuesto, estamos despilfarrando dinero en ello. Diez, veinte, treinta mil millones de dólares al año, pero eso es lo de menos. Despilfarramos esas cantidades de muchas otras formas, como pagando cosechas que no se van a producir.
Paige: Hay muchos a los que les gustaría ver la economía… cómo la economía del negocio de las drogas a afecta a la principales ciudades del interior de América, por ejemplo.
Friedman: Por supuesto, lo hace, y porque está prohibida. Mire, si observa la guerra contra las drogas desde un punto de vista puramente económico, el papel del gobierno es proteger al cártel de las drogas. Esta es la realidad, literalmente.
Paige: ¿Lo hace bien?
Friedman: Excelentemente. ¿Qué quiero decir con esto? En un libre mercado normal (digamos, de patatas, carne o lo que quiera), hay miles de importadores y exportadores. Cualquiera pueda entrar en el negocio. Pero es muy difícil que un pequeño empresario pueda dedicarse al negocio de importación de drogas, porque nuestros esfuerzos por impedirlo esencialmente lo hacen enormemente costoso. Así que la única gente que puede sobrevivir en ese negocio son ese tipo de gente como el cártel de Medellín, que tienen suficiente dinero como para tener flotas de aviones, métodos sofisticados y cosas así.
Además de eso, al no permitir esos productos y arrestar, por ejemplo, a los cultivadores locales de marihuana, el gobierno mantiene alto el precio de esos productos. ¿Qué más querría un monopolista? Tiene un gobierno que se lo pone muy difícil a todos sus competidores y mantiene alto el precio de sus productos. Es como estar en el cielo.
Paige: Por supuesto, usted sabe que hay teóricos de conspiraciones que sugieren que eso ocurre por una razón, que es porque los gobiernos están de acuerdo con los traficantes de droga: usted no diría eso.
Friedman: No, no. En absoluto digo eso. Ya sabe usted, una y otra vez en política las buenas intenciones se tuercen. Y las buenas intenciones se tuercen porque se gasta dinero de otros.
Paige: Muchos dirían que muchas de sus teorías se basan en la idea del propio interés: si interesa a un individuo hacer algo, lo hará.
Friedman: No es una teoría y nadie lo negará. ¿Hay alguien que pueda negar que lo que cabe esperar es que cada persona persiga sus propios intereses? Otra cosa es que esos intereses personales no tienen por qué ser limitados. La Madre Teresa persigue su propio interés personal igual que Donald Trump persigue el suyo. Pero ambos persiguen un interés personal.
Paige: Algunos dirían que esa idea (que los intereses personales son los que impulsan a las sociedades y a las personas) es una filosofía despiadada y que los más pobres no saldrían bien parados con esas ideas. Ya ha oído eso antes.
Friedman: Sí, por supuesto. Pero la evidencia es abrumadora. Los únicos países del mundo en los cuales las gentes de bajos ingresos han llegado a conseguir un nivel de vida medianamente decente son aquéllos que confían en mercados capitalistas. Sólo compare la calidad de vida, el nivel de vida de la gente común en Rusia y en, no quiero decir EE.UU., pero en Francia, en Italia, en Alemania, en Inglaterra o en Hong Kong. Compare Hong Kong con la China continental.
Cada sociedad se guía por su interés personal. China continental se guía por su propio interés. La pregunta es ¿Cómo se disciplina el propio interés? La única forma de satisfacer tu propio interés es consiguiendo algo por lo que otra gente está dispuesta a pagar. Tenemos que…
Paige: O haciendo renunciar a otra gente a punta de pistola, supongo.
Friedman: Si puede.
Paige: En último caso.
Friedman: En último caso. Pero así no conseguiremos su cooperación. Podemos ser capaces de matarles. Podemos ser capaces de tomar su riqueza. Pero eso no creará más riqueza. Así, las únicas sociedades que han sido capaces de crear una prosperidad relativa ampliamente extendida han sido aquéllas que han confiado principalmente en los mercados capitalistas. Eso es cierto si vemos Hong Kong frente a China continental, Alemania Oriental frente a Alemania Occidental, Checoslovaquia antes de la Segunda Guerra Mundial y hoy día. No hay ninguna excepción a esta afirmación.
Adam Smith lo expresó de la mejor manera posible hace doscientos años, cuando dijo que la gente que sólo busca perseguir su propio interés se ve guiada por una mano invisible que promueve el interés público, aunque este no forme parte de su intención. El Señor Ford no desarrolló el automóvil Ford por el interés público. Lo hizo por su interés privado.
Paige: Pero Adam Smith también vio un papel para el gobierno, por ejemplo, en la administración de justicia, ¿no?
Friedman: Yo también. No soy partidario de que no haya gobierno. Creo que hay una función real para el gobierno. Y una de las razones por las que me opongo a muchas de las cosas de las que se ha ocupado el gobierno es porque eso hace que no realice sus auténticas funciones. Una función básica es evitar que nos roben en la casa, que nos golpeen en la cabeza. Y puesto que la mayor parte de muestra maquinaria de cumplimiento de la ley se dedica a la guerra contra las drogas, no tenemos ese tipo de seguridad.
Paige: Pero, sin duda, ahí aparece el argumento de que si la policía acude y se lleva a una persona adicta a una droga que no tiene dinero para comprarla, también está sacando de la calle a un potencial ladrón que podría entrar a robar en mi casa, ¿no?
Friedman: Lo está, pero habría más en camino, como sabemos, y además ¿qué van a hacer con él? ¿Lo van a encarcelar? La mayoría de esta gente arrestada lo es simplemente por posesión, son consumidores esporádicos.
Paige: Sin embargo, la anciana de sesenta y cinco o setenta y cinco años que mira por la ventana y ve a traficantes de droga en la calle portando armas y vendiendo a la puerta de su casa tiene derecho a llamar a la policía y decir “quiero que esa gente no esté en mi calle”.
Friedman: Sin duda.
Paige: Y la policía debería quitarles de la calle. ¿Correcto?
Friedman: Sin duda. Pero es un error tener una ley que convierte en eso la principal función de la policía. No culpo a la policía. No culpo a esa mujer. No culpo a los traficantes de drogas.
Paige: ¿En qué sentido?
Friedman: Les ponemos en una situación en la que eso es lo que hay que hacer. Cuando decimos a un joven de los suburbios, “Mira, tienes un trabajo razonable de MacDonalds o en cualquier otro lugar, ganarás cinco, seis, siete dólares a la hora. Pero por otro lado, está la posibilidad de trapichear con drogas en la calle”. ¿Por qué tienen esa posibilidad los jóvenes? Porque la ley es menos severa con los jóvenes que con los adultos.
Paige: ¿Pero cómo cree que afectaría la legalización a los pobres de este país?
Friedman: ¿Los pobres? Depende de qué pobres. Pero en general, la legalización por sí misma no tendría ningún efecto significativo para los pobres. Podría ofrecer mejores oportunidades para los pobres haciendo a las ciudades más seguras y un lugar donde podrían tener un negocio decente y adecuado. Podría ofrecer una oportunidad para mejorar la escolaridad. El deterioro de la escolarización, que es otro caso de socialismo ineficaz, tiene tanto que ver con los problemas de los suburbios como las drogas. Las drogas no son lo único sobre lo que hay que trabajar.
Pero no creo que la legalización deba contemplarse principalmente como una manera de ayudar a los pobres. La legalización es una manera de evitar (como ciudadanos en nuestro forum) que el gobierno utilice nuestro poder para dedicarse a una conducta inmoral que mata gente, quitando la vida sin necesidad a personas en EE.UU., en Colombia y en todas partes.
Paige: Así que usted ve la actividad actual del gobierno como si el Tío Sam fuera a apuntar con un arma a la cabeza de alguien.
Friedman: Eso es lo que está haciendo, por supuesto. Ahora mismo, el Tío Sam no sólo está apuntando a la cabeza de alguien, está apuntando a su propiedad sin un proceso legal adecuado. Los antidroga están expropiando propiedades, en muchos casos de gente inocente sin tener cargos reales contra ellos. Están convirtiendo a ciudadanos en espías e informadores. Decimos a la gente que llame, no hace falta dar el nombre, sólo para compartir sospechas. Esa en una forma terrible de gobernar lo que se supone es un país libre.
Paige: Ocupémonos entonces en los últimos minutos de cuál es su visión concreta. Bajo su sistema, si pudiera pedir un deseo y que se hiciera realidad, ¿qué sistema sería? ¿Cómo legalizaría las drogas? ¿Cómo se ocuparía de ello?
Friedman: Legalizaría las drogas sometiéndolas exactamente a las mismas normas que existen hoy día para el alcohol y el tabaco. El consumo de alcohol y tabaco causa más muertes que el de las drogas, con mucho, pero muchas menos víctimas inocentes. Y las principales víctimas inocentes, en esos casos, son los muertos por conductores borrachos. Y tenemos que  hacer cumplir la ley contra conducir bebidos, igual que tenemos que hacer cumplir la ley contra las conducción bajo la influencia de la marihuana, lo cocaína o cualquier otra droga.
Pero trataría, al menos como primera medida, de tratar a las drogas exactamente de la misma forma que ahora tratamos al alcohol y al tabaco, nada más.
Paige: Usted sabe lo que diría el Representante Charles Rangel (Demócrata – Nueva York).
Friedman: He escuchado a Charles Rangel. Es un demagogo, que no ha relacionado lo que dice con los intereses de sus electores. Sus propios electores, la gente a la que sirve, están entre las personas que más se beneficiarían con la legalización de las drogas. Charles Rangel persigue su propio interés.
Paige: Perdóneme por haber citado a alguien, pero sólo quería mencionar una respuesta típica parecida a que si se tratan como el alcohol, hablaríamos de anuncios de cocaína a toda página en revistas. Hablaríamos de anuncios en televisión. Hablaríamos de comprar cocaína…
Friedman: Perdóneme. Anunciar alcohol en televisión está prohibido hoy en día.
Paige: Sólo para licores de alta gradación
Friedman: Para licores de alta gradación. Y digo tratarlas igual que tratemos al alcohol. Así que supuestamente esos anuncios estarían prohibidos.
Pero, por supuesto, en todo caso yo no prohibiría a nadie leer a Mr. Rangel y eso que sus ideas son al menos tan peligrosas como esos anuncios a toda página de los que usted habla.
Paige: ¿Qué es lo que más teme ante la idea de que las drogas sean legales?
Friedman: No temo nada ante la idea de que las drogas sean legales.
Paige: Nada.
Friedman: Lo que me da miedo es la idea de continuar por el camino actual, que destruiría nuestra sociedad libre, convirtiéndola en un lugar no civilizado. Actualmente sólo hay una manera real de hacer cumplir las leyes contra las drogas. La única forma de conseguirlo es adoptar las políticas de Arabia Saudita o Singapur, que aplican otros países, en los cuales un adicto a la drogas está sujeto a la pena capital o, como mínimo, a que le corten las manos. Si queremos tener penas como ésas… ¿pero sería una sociedad en la querríamos vivir?
Paige: ¿Le parecen evidentes esas ideas?
Friedman: Sí. He pensado en ellas durante mucho tiempo. He observado su funcionamiento en este país y en otros durante mucho tiempo. Y encuentro prácticamente increíble cómo la gente puede apoyar el sistema actual de prohibición de las drogas. Hace mucho más mal que bien.
Paige: Si son tan evidentes, ¿por qué está usted tan en minoría, especialmente entre…?
Friedman: Por supuesto. Muy buena pregunta. Y la respuesta es que hay muchos intereses creados que han  surgido a partir de la actual guerra contra las drogas. ¿A quién se escucha cuando se habla de drogas? A la gente que tiene la obligación de aplicar las leyes antidroga. Que creen que hacen lo correcto. Son buenas personas. Todos creemos que lo que hacemos merece la pena. Nadie lo hace por motivos perversos. Pero todo es igual en el gobierno.
Paige: ¿No cree que el miedo es uno de los principales apoyos de la actual guerra contra las drogas? Miedo a que, sin ella, se pueda discutir sobre el fondo.
Friedman: Sí, pero es un falso miedo y un miedo promovido. Fíjese en lo que dijo el anterior responsable antidroga, Mr. Bennet. En primer lugar, afirmó que el consumo de alcohol al terminar la prohibición se triplicó o cuadruplicó o algo así. Estaba equivocado, sencillamente equivocado en los hechos. Creó todo tipo de miedos al hablar sobre cuántos nuevos adictos podría haber. Nunca ha presentado la más mínima evidencia, nunca ha ofrecido ejemplos de otro lugar o cualquier otra cosa. ¿Por qué? Porque tiene que hacer su trabajo.
Paige: Intereses creados, dice usted.
Friedman: Intereses creados, intereses propios, los mismos intereses propios a los que se opone la gente en el mercado. Pero en el mercado, si inicias un proyecto, tienes que financiarlo de tu propio bolsillo.
Paige: Última pregunta. Usted tiene nietos.
Friedman: Es verdad.
Paige: Tiene una nieta de dos años.
Friedman: Sí.
Paige: ¿Que se llama…?
Friedman: Se llama Becca.
Paige: Cuando mira a Becca ¿qué imagina para ella y su futuro?
Friedman: Depende totalmente de lo que nosotros y nuestros conciudadanos hagamos con nuestro país. Si continuamos dirigiéndonos cada vez más en dirección al socialismo, no sólo inspirado mediante la prohibición de las drogas, sino mediante la socialización de escuelas, la socialización de la medicina, la regulación de las industrias, imagino para mi nieta algo equivalente al comunismo soviético de hace tres años.
Paige: ¿Le preocupa que las drogas afecten de alguna forma a su nieta?
Friedman: No me preocupan las drogas, sino que el gobierno haga algo respecto de ellas. No me preocupa que ella pueda ser adicta. Tiene buenos padres. Sus padres le ofrecerán buenos modelos…
Paige: Me refería a la violencia alrededor del tráfico de drogas, el…
Friedman: La violencia se debe a la prohibición y nada más. ¿Cuánta violencia hay alrededor del mercado del alcohol? Alguna, sólo porque prohibimos la venta de alcohol a los niños, que debe hacerse, y también porque establecemos impuestos muy altos y, como consecuencia, se incentiva el contrabando. Pero no hay más violencia en su entorno.

martes, 12 de marzo de 2013

Y..., si lo dice la Deutsche Welle de Alemania?!!!


Berlín recibe al canciller de Paraguay, en el tramo final de un proceso electoral muy observado internacionalmente tras la controvertida destitución de Fernando Lugo.
Con el objetivo de firmar un acuerdo para fundar una universidad privada binacional, el ministro alemán de Asuntos Exteriores, Guido Westerwelle, recibe al canciller paraguayo José Félix Fernández Estigarribia en Berlín. Aunque la información de prensa habla de una posterior visita a Bruselas, el Servicio Europeo de Acción Exterior no tiene previsto un encuentro oficial.
Como fuere, de unas visitas muy importantes para el país sudamericano las calificó el propio canciller, afirmando que su país “no tiene problemas con el grueso de la comunidad internacional sino sólo con un pequeño grupo de países”, es decir, sólo con los países del Mercosur y de Unasur. ¿Quiere decir que desde la óptica de Berlín y de Bruselas todo está en orden?
Unos meses atrás
La veloz destitución de Fernando Lugo, catalogada en países sudamericanos como un golpe de Estado parlamentario, llevó a la suspensión de Asunción de los foros regionales y a la Unión Europea a poner bajo observación el estado de la democracia en Paraguay. Según información de la Comisión Europea, por pedido del gobierno interino, la UE envía una misión de observación electoral y en ese marco ha seguido manteniendo contactos con las autoridades paraguayas.
Para algunos observadores europeos está claro que se trató de un versión más moderna de golpe de Estado; para otros, que el proceso de destitución esté previsto en la Constitución quita todo fundamento a tal afirmación.
“A golpe se asocia la idea de interferencia militar y violencia y eso no hubo en Paraguay. Sin embargo eso no significa que lo sucedido fuera legitimo desde el punto de vista democrático. El aspecto más importante es que no se presentaron pruebas para una lista de acusaciones que se inventaron en un día para destituirlo, según el artículo 225 de la Constitución, 'por mal desempeño de sus funciones'. Esto no está comprobado”, explica a DW Cordula Tibi-Weber, investigadora del German Institute of Global and Area Studies (GIGA).
 Federico Franco, presidente de Paraguay.
“La delegación del Parlamento Europeo que visitó Paraguay formuló suavemente su crítica: fue un proceso irregular, en el que no hubo fractura de la Constitución, pero ésta se extendió al máximo para hacer pasar el proceso como constitucional”, dice a DW el europarlamentario alemán Jürgen Klute, de la bancada de izquierda de la eurocámara. En opinión de su grupo –el único que se manifiesta sobre la visita-, que Berlín reciba a un representante del actual gobierno paraguayo “es una vergüenza, pues legitima al actual gobierno y caricaturiza la labor de la Unión Europea”.
El problema viene de muy lejos
Independientemente de ello, “la democracia en Paraguay está en mal estado”, continúa la politóloga alemana, “y no es por la destitución de Lugo, porque la democracia no es algo que se vea sólo en el nivel más alto del Estado. En Paraguay hay mucha corrupción que frena que haya justicia para todos, diariamente se viola la democracia”.
En el centro de la confrontación se encuentra la lucha por la tierra: según datos de la organización Oxfam, en el 1% de los propietarios en Paraguay se concentra el 66,4% de la tierra. Fue precisamente un conflicto por la tierra lo que desencadenó en Curuguaty los hechos violentos que acabaron con la destitución de Fernando Lugo. “Al final de su mandato había mucha frustración entre sus seguidores: no había cumplido con sus dos promesas electorales: la reforma agraria y la reforma tributaria. Lugo negoció demasiado con los poderes tradicionales, que no están dispuestos a perder sus privilegios”, afirma Tibi Weber.
 Jürgen Klute, eurodiputado alemán de la Izquierda Unitaria Europea.
“Lugo ni siquiera había empezado su reforma agraria; había emitido apenas unas tímidas leyes para regular el uso de las semillas, los pesticidas y el uso de productos manipulados genéticamente. Bajo el gobierno de Federico Franco todo fue retirado, eso deja claro de qué se trataba; el conflicto por la tierra es medular”, afirma Klute, añadiendo que hay quien opina que el conflicto por la tierra se solucionaría si todos los campesinos se fuesen a vivir a la ciudad.
Según un informe de la organización FIAN, 120.000 familias campesinas –un 30% de la población rural- en el último decenio se han quedado sin tierras. Esto debido a las grandes extensiones dedicadas al monocultivo de cereales y oleaginosas (el 81% de la producción agrícola del país). A ello se suman las grandes extensiones que no se trabajan.
Intereses alemanes
Las inversiones en ensamblaje de maquinarias, modernización de los sistemas de transportes e industrias alimenticias explican en parte el interés de Berlín en mantener una relaciones normales con Paraguay, un país con el que tiene firmado desde 1998 una acuerdo binacional de protección de inversiones.
Las relaciones de Alemania con el país sudamericano son tan buenas como históricas: a las masivas emigraciones de alemanes del siglo XIX, se sumaron muchas más en la década de los setenta y ochenta atraídas por las favorables condiciones. Según datos de la Cámara de Industria y Comercio Alemana, 200.000 alemanes viven y trabajan exitosamente en este momento en ese país; sus excelentes recursos naturales, sus condiciones fiscales favorables para la inversión y su localización en el corazón de los países del Mercosur lo hacen especialmente atractivo.
 Delegación del Parlamento Europeo que visitó Paraguay en julio de 2012.
Ya en el verano, recuerda Tibi Weber, poco después de la destitución de Fernando Lugo, el ministro alemán de Desarrollo, el liberal Dirk Niebel, “que se encontraba en Río, sin saber mucho, se apresuró a felicitar al nuevo gobierno del liberal Federico Franco partiendo del supuesto de que todo había sido regular. Luego, tanto su partido como la canciller alemana tuvieron que, con mucha diplomacia, relativizar la acción del ministro”.
“Debido a que hay muchos aspectos que se pueden criticar acerca de cómo llegó al poder Franco”, concluye la politóloga del GIGA, “el gobierno alemán habría hecho mejor en esperar a que pasaran las elecciones”; éstas tendrán lugar el 21 de abril, según el Tribunal Superior de Justicia Electoral de Asunción, y se perfilan como las más observadas de la historia del Paraguay.
Autora: Mirra Banchón
Editora: Emilia Rojas

DW.DE

Este "Desgobierno" que promete mucho y no hace nada.

  * Imagen con D.R. Internet Hola querid@s seguidor@s, aqui vamos de nuevo a la aventura de hablar de polítiquería y las vicisitudes que, lo...